Caso Laurin: “No voy a entender nunca por qué pelean la jurisdicción”

Aseveró Luis Laurin, padre de la víctima, en comunicación con “Estación Río” por FRECUENCIA RÍO” (100.9), con respecto a las idas y vueltas por las que pasó la causa de su hijo. Tardaron nueve meses en establecer quién debía hacerse cargo de la investigación, si Neuquén o Río Negro.

NEUQUEN...02-Junio-2015... FAMILIARES DE ABEL LAURIN PROTESTAN FRENTE HOSPITAL C.RENDÓN... EN LA FOTO EL PADRE DE ABEL.

Neuquén.- La causa por el asesinato de Abel Laurin, quedó en jurisprudencia de la ciudad de Neuquén. A partir de esto, la familia de la victima espera que la causa sea tratada y condenen a los acusados. “Quedo la causa en Neuquén, y estamos esperando que nos llamen”, señaló Luis Laurin, padre de Abel.

Con respecto a las investigaciones que se han llevado a cabo y que se deben realizar, declaró: “Si vamos al hecho la causa está resuelta, las personas están identificadas, está todo identificado, la investigación está hecha. La hizo Neuquén en un principio, que fue lo que tendrían que haber hecho desde un principio, seguir como corresponde la causa y no mandar a quién le toca, o que jurisdicción”.

En este marco, denunció que “no voy a entender nunca por qué pelean la jurisdicción, porque la jurisdicción fue Neuquén y sigue siendo Neuquén. Ahora lo que pasa es que si, lamentablemente los jueces que tenemos en Neuquén no son de la provincia, no conocen la provincia, entonces no podes dictaminar una cosa que no conoces”.

“Los asesinos son de Cipolletti, pero ellos cruzaron el río Neuquén y estaban en la isla que es de la zona de Neuquén. Entonces era obvio que la fiscalía iba a dictaminar la jurisdicción en Neuquén”, explicó.

A partir de esto, la Suprema Corte dijo que Neuquén quedaría a cargo de la causa. Por las idas y vueltas por las que pasó el caso, Laurin exclamó: “Estuvo tres meses en Río Negro la causa, fui yo y me la sacaron de abajo de un cajón, yo lo vi no es que me lo dijo alguien, después de tres meses, cuando vieron que mi hijo estaba agonizando. Cuando vieron que mi hijo ya se me moría, ahí recién comenzaron a moverse los jueces y a pelearse a quién le tocaba”.

“A mí nadie me pidió disculpas ni me dijo nada. Después veremos que se puede hacer para que no siga pasando otra vez porque esto lo veo como si nadie quiere trabajar”, concluyó.