Vaca Muerta mantiene niveles de producción inéditos, con más de 600 mil barriles por día en marzo, lo que lleva al país a acercarse de manera constante al objetivo del millón de barriles diarios, una cifra que funciona como horizonte.
Según datos de la Secretaría de Energía, en el tercer mes de 2026 Argentina produjo 877.452 barriles por día (bbl/d) de crudo, lo que marca un crecimiento interanual del 15%. Neuquén aportó el 69,5% del total, con 609.817 barriles diarios. En tanto, en materia de gas, se registraron 141,9 millones de metros cúbicos diarios a nivel país y 101,2 millones en la provincia, lo que representa el 71,7%.
Estos datos muestran el crecimiento y la expansión de la Cuenca Neuquina, lo que se traduce en producción, trabajo y desarrollo. Lo que la roca madre ofrece no está en discusión: es una de las formaciones geológicas más ricas en hidrocarburos del mundo. La duda es qué pasa arriba.
Los desafíos en superficie son amplios: van desde lo técnico hasta lo humano, desde lo individual hasta lo colectivo. El eje está en generar una sinergia entre todos los actores para mejorar la realidad.
Neuquén fue esta semana escenario de tres eventos que buscan dar respuestas a las nuevas necesidades, con enfoques distintos: el factor humano, el contacto y la ingeniería, que funcionan como tres patas de una misma mesa.
En un extremo de la ciudad, en la Isla 132, los principales exponentes técnicos del sector se encontraron durante tres días para discutir mejoras posibles en Vaca Muerta, en el V Simposio de Exploración y Producción de Recursos No Convencionales, organizado por la Society of Petroleum Engineers (SPE).
La premisa de este encuentro es clara: encontrar soluciones para mejorar la eficiencia operativa de la cuenca, hacer que lo que se hace se haga mejor, más barato y más rápido. Para eso se presentaron 70 trabajos técnicos, y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, fue el encargado del cierre.
“Vaca Muerta tiene rendimientos de clase mundial y está a la altura, e incluso por encima, de los principales desarrollos shale de Estados Unidos”, afirmó, y remarcó que la productividad debe lograrse con eficiencia, no con devaluaciones o subsidios. El mensaje es claro: no pedir soluciones afuera, sino encontrarlas adentro.
Al mismo tiempo, pero al norte de la capital, al filo de la ventana de crudo de Vaca Muerta, miles de empresarios —de todos los tamaños y niveles— se encontraron en Conectando Vaca Muerta, un evento pensado para generar oportunidades de negocio entre los distintos actores de la cadena.
La cita fue en el Parque Industrial Río Neuquén, en Vista Alegre, sobre la ruta del petróleo, y la conclusión fue contundente: la unión hace la fuerza. Si el ecosistema empresarial se comunica, trabaja de manera colaborativa y busca alternativas, el crecimiento está asegurado.
La tercera pata es el personal: el factor humano, quienes sostienen el día a día de Vaca Muerta. En un contexto de escasez de talento y alta demanda laboral, la gestión, el reclutamiento y la capacitación se vuelven claves.
La UFLO fue el ámbito elegido para que cientos de representantes de distintas áreas laborales expusieran un panorama de la realidad. El desafío es mejorar la capacitación, perfeccionar el talento y adaptarlo a las necesidades. Para eso, la formación es clave, pero también la gestión.
Uno de los ejes centrales es cómo las empresas pueden mejorar las condiciones para retener perfiles y asegurar el desarrollo de cada área; cómo la tecnología se convierte en un complemento cada vez más importante para la eficiencia; y cómo las políticas públicas pueden aportar soluciones.
Vaca Muerta tiene bajo tierra oportunidades ilimitadas. El desafío es seguir desarrollando lo que pasa en la superficie para hacerlas realidad.


