Inmortal e imborrable: Hoy cumpliría 66 años Diego Maradona

Hay sentimientos que no se pueden programar. Por más potente que sea un sistema, por más datos que acumule, hay emociones que escapan a cualquier cálculo. Y lo que provoca Diego Maradona es exactamente eso: un misterio colectivo que ningún algoritmo logra traducir. ¿Cómo explicarle a una máquina por qué nos sigue estremeciendo una gambeta de hace cuatro décadas?. ¿Por qué todavía se nos eriza la piel cuando vemos esa zurda acomodando la pelota?. ¿Por qué cada 30 de octubre el país hace una pausa y levanta la vista?.
Este viernes, el 10 habría llegado a los 66 años. Escribirlo en potencial todavía duele. Ya pasaron casi seis años de aquella mañana de noviembre que dejó en silencio a la Argentina y al mundo, pero Diego sigue conjugado en presente.
Y si hay un lugar donde ese presente se hace más visible es en Neuquén. Aparece en las canchitas de tierra de la meseta, con el viento cruzando las bardas, en el potrero que se improvisa a orillas del Limay, en ese pibe con la camiseta un poco grande que amaga para un lado y sale para el otro soñando con ser eterno por un segundo. El paisaje neuquino, áspero, ventoso, inmenso, parece hecho para recordarlo: porque Diego también fue potrero, también fue viento en contra y también fue inmensidad.
Por eso, cada video que rescata un enganche, cada archivo que vuelve a ponerlo en pantalla, se celebra. Si hay algo que agradecerle a la tecnología, es eso: que nos lo devuelve una y otra vez, que lo multiplica. Nos regala más Diego cuando más lo extrañamos.
Su presencia no es solo futbolística, es cotidiana. Está en los murales que se pintan en los barrios, en las camisetas que no se jubilan nunca, en las charlas de café, en las anécdotas que los más grandes les cuentan a los más chicos como si fueran un mito fundacional. Diego es parte de nuestro día a día porque hay personas que, simplemente, no se terminan de ir.
¿Quién va a olvidar a Maradona? Nadie. Ni en Buenos Aires, ni en Nápoles, ni en Neuquén, bajo este cielo patagónico que este 30 de octubre también lo va a mirar un ratito más.





