El FMI aprobó la revisión del acuerdo, pero el giro de USD 900 millones deberá esperar

El organismo y el Gobierno nacional alcanzaron un acuerdo técnico por la tercera revisión del programa económico. La decisión final quedará en manos del Directorio Ejecutivo, que prevé analizar el entendimiento a principios de diciembre.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades argentinas alcanzaron un acuerdo a nivel técnico para completar la tercera revisión del programa económico de 48 meses, firmado en el marco del Servicio Ampliado del organismo.
El entendimiento representa un paso clave para el Gobierno de Javier Milei, ya que, si recibe la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, permitirá acceder a un desembolso de aproximadamente USD 900 millones. Sin embargo, los fondos todavía no están habilitados y su llegada dependerá de que se completen los pasos pendientes y se concrete la aprobación definitiva.
En su comunicado, el organismo destacó los resultados de las políticas económicas implementadas por el Gobierno, en particular la desaceleración de la inflación, el superávit fiscal y la acumulación de reservas internacionales.
“El programa de las autoridades, respaldado por el FMI, continúa arrojando resultados impresionantes, a pesar de un contexto global más complejo”, señalaron desde el Fondo.
Las metas fiscales y monetarias
En materia fiscal, el FMI remarcó que el objetivo de alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) durante 2026 seguirá siendo uno de los pilares del programa económico.
Para 2027, el organismo espera un esfuerzo fiscal similar, en línea con el proyecto de Presupuesto presentado por el Gobierno nacional ante el Congreso. De cumplirse las previsiones oficiales, sería el cuarto año consecutivo de superávit primario y equilibrio de las cuentas públicas a nivel global.
El Fondo también planteó la necesidad de mantener la disciplina en el gasto y avanzar con reformas tributarias y fiscales, al tiempo que se protegen las partidas prioritarias destinadas a infraestructura y servicios sociales.
En cuanto a la política monetaria, el organismo indicó que el Banco Central continuará utilizando objetivos para los agregados monetarios con el propósito de sostener la desaceleración de la inflación y fortalecer las reservas. La estrategia contempla mantener la flexibilidad cambiaria dentro del sistema de bandas vigente.
El Banco Central continuará con la compra de reservas
La acumulación de divisas fue otro de los aspectos destacados por el FMI. Según el comunicado, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró cerca de USD 16.000 millones en lo que va de 2026.
El organismo sostuvo que el país deberá continuar fortaleciendo sus reservas internacionales para mejorar su capacidad de respuesta ante eventuales dificultades externas.
Esta estrategia se complementará con la búsqueda de financiamiento en los mercados de capitales nacionales, el respaldo de organismos y socios oficiales y los ingresos provenientes de privatizaciones.
Además, el Gobierno acordó mantener abierta la posibilidad de regresar a los mercados internacionales de deuda cuando las condiciones financieras lo permitan y recurrir a líneas de crédito contingentes si fuera necesario.
El FMI también destacó el avance de las reformas vinculadas con el comercio, el trabajo, las inversiones y los mercados de capitales. En ese marco, señaló que el desarrollo de proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las concesiones de infraestructura podrían contribuir al crecimiento económico y a la generación de empleo.
Cuándo se aprobaría el desembolso
El acuerdo técnico alcanzado no implica que los USD 900 millones vayan a ingresar de manera inmediata. El siguiente paso será la evaluación del Directorio Ejecutivo del FMI, que tiene previsto tratar la tercera revisión a principios de diciembre, una vez completadas las medidas pendientes acordadas entre las partes.
Si el Directorio da su aprobación, Argentina podrá acceder al desembolso previsto en el programa.
Los plazos representan un desafío para el Gobierno nacional, que deberá afrontar compromisos financieros con el propio organismo antes de que se concrete el nuevo giro.
De esta manera, el entendimiento técnico constituye un avance para la continuidad del programa económico, aunque la llegada de los fondos todavía depende de la decisión final del organismo multilateral.



