La comunidad neuquina despidió con profundo pesar a José «Monito» Ortiz, una figura reconocida por su extensa trayectoria en el boxeo provincial, su compromiso con la militancia peronista y su permanente participación en iniciativas sociales y comunitarias.
Nacido en Andacollo y radicado desde muy pequeño en la ciudad de Neuquén, Ortiz construyó una vida marcada por el trabajo, el deporte y el compromiso con la comunidad. Se desempeñó como empleado legislativo, dirigente deportivo y promotor de numerosas actividades vinculadas al boxeo.
Durante décadas estuvo al frente de la Federación Neuquina de Boxeo, entidad desde la que impulsó festivales, competencias y espacios de formación para jóvenes deportistas en distintos puntos de la provincia. Su tarea fue fundamental para el crecimiento y la difusión de la disciplina, acompañando a varias generaciones de boxeadores.
En reconocimiento a su trayectoria y aporte a la identidad deportiva de la provincia, había sido distinguido recientemente como ciudadano ilustre por la Legislatura de Neuquén.
Las muestras de afecto y reconocimiento se multiplicaron tras conocerse la noticia de su fallecimiento. Desde distintos sectores políticos, sindicales y sociales destacaron su vocación de servicio, su solidaridad y su permanente compromiso con las causas colectivas.
El Congreso Provincial del Partido Justicialista lo recordó como un hombre comprometido con la justicia social y los valores de la solidaridad, mientras que el gobernador Rolando Figueroa expresó su tristeza por la partida de quien definió como un referente del boxeo neuquino y un amigo.
También dirigentes, organizaciones sociales y sindicales enviaron sus condolencias a familiares y seres queridos, resaltando la huella que dejó tanto en el deporte como en la vida política y social de la provincia.
Con su partida, Neuquén pierde a una de las figuras más representativas del boxeo provincial y a un dirigente que dedicó gran parte de su vida al desarrollo deportivo y al trabajo comunitario.


