Neuquén.- La compleja situación económica del país golpea de lleno a las familias más vulnerables. En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, miles de comedores organizan ollas de comida a diario para alimentar a los que menos tienen.
Sin embargo la alimentación no es la mejor ni la más saludable. De esto habló la referente barrial, Lila Calderón, en diálogo con La Red Neuquén. «Se alimenta a la gente con lo que se puede», afirmó.
En esa línea, explicó que día a día es más difícil planear un plato saludable. «Nos nos damos lugar a pensar en una alimentación saludable. Tenemos personas que nos aconsejan sobre el tema, pero cocinamos lo que tenemos al alcance».
«Cada vez más personas asisten a los comedores. Lamentablemente la gente va a los comedores y merenderos porque no tiene como alimentarse en su casa», siguió.
Respecto al rol de los Estados, lamentó que «el gobierno nacional no ayuda en nada y los gobiernos locales apoyan pero nunca es suficiente con tanta demanda».
Lila destacó que pese a las complicaciones, «los vecinos de a pie y gente solidaria aporta sus donaciones para que nosotros podamos cocinarle a los que menos tienen».


