Vocal del TSJ habló del conflicto judicial: Sueldos altos, servicio cuestionado y presupuesto al límite

Neuquén.- El Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén (SEJuN) mantiene un plan de lucha y medidas de fuerza tras el rechazo de la propuesta salarial y la falta de acuerdo con el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). El conflicto continúa sin una convocatoria formal que permita destrabar la negociación.
En ese marco, el gremio confirmó el cronograma de medidas de fuerza para noviembre de 2026. La primera jornada será el martes 10 de noviembre, con retiro de tareas a partir de las 10 horas en Neuquén Capital con movilización a la Ciudad Judicial, y paro de 24 horas en las circunscripciones del interior provincial.
La segunda medida está prevista para el miércoles 11 de noviembre. Ese día se realizará un paro provincial de 24 horas y un nuevo plenario provincial mixto para evaluar la continuidad del conflicto si no reciben una convocatoria formal con avances.
Mientras tanto, Germán Busamia, vocal del TSJ, estuvo en La Red Neuquén hablando sobre diferentes temas vinculados al funcionamiento de la Justicia y al conflicto salarial.
“La justicia debe hablar y sobre todo escuchar. Es muy importante tener una percepción directa con las personas, mantener la presencia territorial”, afirmó Busamia, al remarcar la necesidad de un vínculo más cercano con la comunidad.
Además, el vocal planteó la necesidad de abrir una discusión más amplia sobre el financiamiento del Poder Judicial. “Creo que sería necesaria una mesa interpoder para analizar y debatir el presupuesto judicial”, sostuvo.
Busamia también se refirió a la composición del presupuesto. “El 91% del presupuesto se destina a gasto de personal. ¿El Poder Judicial gasta bien?. Entendemos la crítica de la sociedad de que recibimos salarios abultados, de que los sueldos son altos y el servicio es malo. Son debates de los que estoy de acuerdo en que deben darse”, expresó.
Sobre el reclamo gremial, el vocal del TSJ marcó una diferencia con la postura del sindicato. “SEJuN no solo se pide cuestiones salariales. Se reclaman aspectos del pasado cuando deberíamos estar discutiendo el futuro de la justicia”, dijo.
Finalmente, Busamia planteó el dilema presupuestario que, según su visión, atraviesa al Poder Judicial. “Achicamos salarios o achicamos el número de empleados. Este aspecto no permite muchas opciones”, concluyó.





