La fruticultura de la región atraviesa una de sus peores temporadas y reclaman financiamiento urgente

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El secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo López, aseguró que la actividad atraviesa “un año tremendamente complejo” y advirtió que la superficie productiva del Alto Valle se redujo casi un 50% en las últimas décadas.

Durante una entrevista en el programa “Mañanas en Red”, el funcionario explicó que la temporada estuvo marcada por distintos eventos climáticos extremos, entre ellos tres fuertes tormentas de granizo y una helada prolongada que afectaron seriamente la producción.

“Fue un año complejo como pocos”, sostuvo López, quien además señaló que a los problemas climáticos se suman factores económicos que impactan de lleno en las economías regionales.

Según indicó, la fruticultura tiene más de un 50% de sus costos vinculados a mano de obra y actualmente enfrenta una combinación de alta carga impositiva y un tipo de cambio que dificulta la rentabilidad del sector.

El funcionario remarcó que la problemática no afecta solamente a la producción de peras y manzanas, sino también a otras actividades regionales como los frutos secos y las frutas de carozo.

López comparó la situación argentina con la de otros países productores del hemisferio sur, como Chile, Sudáfrica y Nueva Zelanda, y afirmó que esos países cuentan con mejores herramientas financieras para sostener y reconvertir sus sistemas productivos.

En ese sentido, explicó que una inversión frutícola tiene un retorno aproximado de diez años, mientras que en otros países existen créditos a 15 años con tasas bajas y fijas. En contraste, recordó que en Argentina hubo líneas crediticias con tasas superiores al 100%.

Además, advirtió que el cambio climático obliga a realizar nuevas inversiones estructurales, como la colocación de mallas antigranizo y sistemas de riego por aspersión para proteger la producción de las heladas.

“Una hectárea productiva puede valer entre 12 y 15 mil dólares y colocar una malla antigranizo cuesta prácticamente lo mismo”, explicó.

Respecto a las medidas impulsadas desde la provincia, López señaló que el gobierno rionegrino trabaja en esquemas de subsidio de tasas y garantías para facilitar el acceso al crédito. También mencionó propuestas para reducir impuestos al gasoil y disminuir cargas sociales para las economías regionales.

Sin embargo, advirtió que “los tiempos de la producción no son los mismos que los tiempos de la macroeconomía”.

Consultado sobre el futuro de la actividad, el secretario descartó una desaparición de la fruticultura, aunque reconoció la fuerte reducción de superficie cultivada en el Alto Valle.

“Había aproximadamente 60 mil hectáreas productivas y hoy quedan unas 32 mil”, detalló.

Finalmente, consideró que el desafío actual pasa por mejorar la eficiencia productiva mediante incorporación de tecnología, optimización energética y mecanización de tareas para reducir costos y sostener la actividad.