El fin de las ideologías

Argentina se fundó en base a las oposiciones. Lo que ahora llamamos “grieta” siempre existió. Ser de Boca o de River, radical o peronista, nos definía. Pero parece que en la política actual esos límites se ven borrosos.

 Por Nieves Villanueva

“De qué lado de la mecha te encontrás” dice una canción de los Redonditos de Ricota. Hoy el escenario político está tan indefinido que es difícil ubicarse claramente de cualquier lado de esa mecha.
Los partidos hacen alianzas y acuerdos que buscan más ganar una elección (en el mejor de los casos) que armar un plan de gobierno que seduzca al electorado.
Algunos que en el pasado formaban Juntos por el Cambio, en una ideología “de derecha” hoy apoyan a un candidato de “centro” e incluso “progresista”. Candidatos “por el medio” tienen más margen para aceptar apoyo de un lado y del otro y la zona gris se amplía.
Hay de todo en todos lados. Los partidos ya no definen sus cuestiones en mesas de debate democrático donde las mayorías ganan y las minorías acompañan. Hoy un referente se junta en una mesa de café con otro y acuerda acompañar con una lista colectora y sus afiliados se enteran por la radio.
La ideología y las propuestas esperan sentadas que se definan las listas para aparecer en la escena a “enamorar” a las y los votantes.