Divididos para permanecer

Por Alejandro López

Por Alejandro López

Ese parece ser el lema actual en el MPN. Allí radica el principal motivo de tantas idas y vueltas en tantas auto postulaciones, precandidaturas, amagues, renunciamientos y rectificaciones.

La fortaleza del momento radica en mostrarse distantes el mayor tiempo posible de manera que el adversario externo siga los acontecimientos expectante dejando para más adelante la resolución de sus propios desaguisados internos.

¿Y cuál es la premisa principalísima del MPN para las próximas tres semanas? Hay tres sectores: azul, de Jorge Sapag; Blanco, de Jorge Sobisch y Azul y Blanca, de Guillermo Pereyra. Las tres fracciones deben mantener sus aspiraciones a la gobernación sin transmitir la mínima duda hasta tanto se definan oponentes, mariscales de campo y condiciones de la contienda interna.

En concreto la orden fue: Cada sector con su precandidato con la frente en alto hasta que se decida si hay internas o lista de consenso.

El caso del festival de candidatos merece un capítulo aparte.  Veamos.

Hay precandidatos que se lanzan con afiches: Rodolfo “Pipe” y Luis Felipe Sapag.

Otros postulantes se hacen anunciar por los diarios. Como es el caso de las dos chicas Alicia Comelli y Lucila Crexel.

También están los precandidatos que se lanzan varias veces. Jorge Omar Sobisch es el mejor ejemplo de lo ante dicho. Es un lanzado innato. Se postula para todo y siempre.

El MPN también tiene a esa rara especie de dirigentes que se lanza, lo piensan, se bajan, se vuelven a lanzar y se repliegan. En ese lote el mayor cultor es el senador nacional Guillermo Juan Pereyra. Negociador como pocos.

También está el caso de alguien que desearía lanzarse pero las dudas constitucionales pesan más que las ganas de tirarse a las arenas de la interna emepenista. La vicegobernadora, Ana Pechen, duda pero lanza pintadas que dicen Ana me gusta y refuerza su estrategia con susceptibles entrelíneas en editoriales domingueras de la prensa gráfica.

Hay precandidatos que se dieron cuenta que en la lista Azul hay “uno” que manda.

Es el caso del actual ministro de Energía, Guillermo Coco. Anunció su posible precandidatura, se fue de vacaciones y cuando regresó, luego de una reunión con el “uno” anunció que se bajaba de la pelea por la candidatura a gobernador. El gesto de Coco será muy bien recompensado y se estima que tiene su futuro asegurado. Al menos por los próximos ocho años.

En resumen en el concierto del MPN solo hay tres vertientes que están en carrera. La lista Blanca con Jorge Sobisch a la cabeza, la Azul y Blanca que comanda Guillermo Pereyra y la lista Azul que conduce celosamente Jorge Augusto Sapag. En esas tres expresiones sólo tienen lugar tres precandidatos. El resto serán tibias deformaciones de sus sectores originarios.

Este fin de semana hubo algunos analistas que especularon con una alternativa que por el momento nadie tomó en serio. Un reconocido constitucionalista señaló “si Ana Pechen entiende y algún experto en derecho la convenció que puede ser precandidata a gobernadora, entonces, Jorge Sapag podría ser precandidato a vice gobernador”.

La exagerada proliferación de precandidatos azules motivó la incomodidad de muchos.

“La nómina de aspirantes la decide la Lista Azul que reconoce una sola conducción. No hay doble comando. La lista Azul la conduce Jorge Sapag y todos los que quieran ser precandidatos de nuestro sector tendrán que tener, por lo menos, la luz verde de nuestro conductor”, señaló un dirigente azul de peso  en el interior de la provincia.

Para no dejar dudas sobre el pensamiento que embarga a la carpa chica azul, nuestro confidente nos dejó un anuncio entre líneas. “Los que se lanzan al ruedo sin tener la venia de la lista Azul, es decir de su conductor, léase Jorge Sapag, tienen que ir eligiendo otro color. Y si son miembros del gabinete y eligen otro color tendrán que renunciar”, indicó.

El “autodespido” no incluye a aquellos que tienen cargos electivos por la lista Azul.  “Ellos tienen asegurada la estabilidad en sus cargos hasta el 10 de diciembre de 2015, pero creo que si la lista Azul y Sapag les dieron la oportunidad del cargo electivo, lo mínimo que esperamos es respetar lo que implica ese cargo para el que fue elegido. Por lo menos respetar la conducción de quien te llevo a ese cargo electivo”, sentenció.

Por lo dicho, en el MPN se esperan dos semanas muy movidas y en la lista Azul un proceso de definiciones que incluiría hasta la purga de algún que otro ministro.