Definición al Rojo vivo

Independiente goleó por 4 a 1 a Lanús por la decimosexta fecha del torneo. El Granate comenzó ganando con gol de Romero, luego Penco, Montenegro, Lucero y Cuesta sellaron el triunfo del local. El equipo de Almirón quedó a tres puntos de River.

Buenos Aires.- Independiente le ganó por goleada a Lanús. En un partido de enorme emotividad, dejó en claro que su objetivo sigue siendo el campeonato y quedó a tres puntos de River. No es fácil: también está Racing por delante, con dos unidades más que el Rojo. La ilusión no se puede cortar porque dio una de sus mejores exhibiciones en el torneo. No sólo puso fútbol, también personalidad, por lo que la victoria no admite cuestionamientos.

No era fácil levantarse de la desventaja inicial: Romero facturó en una contra tras una ingenua marca del fondo Rojo. Por momentos el Rojo estuvo perdido, aunque más temprano que tarde surgió una reacción anímica que terminó rompiendo la resistencia granate. La sorpresa que dio Almirón, al colocar entre los titulares a Pizzini y Pisano y sentar a Lucero y Riaño, fue efectiva. Los dos ingresos tuvieron participación directa para romper la resistencia de Lanús y participaron en el empate de Penco (cabeza) y en el 2 a 1 de Montenegro: derechazo en el área.

Entonces, Lanús, que debía ganar para alcanzar a River, en una oportunidad impensada unas fechas atrás, no mostró ni la personalidad ni la precisión necesarias para imponer su fútbol. Fue Independiente el que tuvo más la pelota, con el trajinar de Mancuello, el concepto de Méndez y todo el peligro que llevaron sus atacantes: a Penco no sólo le anularon un gol por un offside fino, también falló una clarísima por pegarle muy mal. El partido estuvo abierto hasta que los nervios mellaron la integridad granate: Monteiserín jugaba regalado porque ni Delfino ni el juez asistente vieron un manotazo a Penco. Pero luego recibió la roja por doble amarilla. Más tarde, Velázquez tuvo otro arrebato y recibió roja directa. Con dos futbolistas de más, el Rojo supo administrar el balón. El tercero va para gol del año: fue enorme Mancuello para resistir el balón y encarar al área, luego Benítez combinó con Pisano antes de servírsela a Lucero, que había ingresado en el ST. El cuarto fue de Cuesta de cabeza.

Independiente se demostró capaz de resurgir de escenarios complicados. Ahora lamenta algunos puntos perdidos durante el certamen, aunque de eso también se arrepienten los demás que pelean el título con el Rojo.

Y, a no olvidarse, hay que aplaudir lo que ocurrió en el Libertadores, por fútbol, intensidad y emoción.

(Fuente: ole.com.ar)