Crianceros de Neuquén alertan por la muerte de animales y reclaman asistencia urgente

Juan José Gutiérrez, referente rural del paraje La Salitrosa, alertó sobre las consecuencias del temporal en un sector que venía golpeado por la sequía. Pidió medidas urgentes y una reunión con el gobernador para coordinar respuestas.
Las intensas lluvias que afectan a Neuquén comenzaron a generar consecuencias en las zonas rurales, donde los crianceros enfrentan dificultades para trasladarse, acceder a sus campos y mantener a sus animales. La situación se agrava porque muchos productores venían de atravesar una prolongada sequía que había deteriorado la condición física del ganado.
Juan José Gutiérrez, referente rural del paraje La Salitrosa, en la zona centro de la provincia, describió un panorama complejo, con caminos y accesos rurales afectados, rutas cortadas y animales que no logran resistir las condiciones climáticas.
“El estado nutricional de los animales venía de una prolongada sequía compleja, el estado corporal muy crítico”, explicó. Y agregó que algunas vacas preñadas están muriendo porque llegan a esta etapa en malas condiciones físicas. “Llegó el agua y donde caen, caen mal y no les da tiempo y mueren”, señaló.
Pérdidas millonarias y preocupación por los próximos meses
Gutiérrez indicó que ya hay crianceros que perdieron parte o la totalidad de sus animales durante las primeras lluvias de octubre. En su caso, contó que perdió 17 vacas preñadas, cuyo valor estimó en alrededor de tres millones de pesos por animal.
“Es una pérdida, el único ingreso”, afirmó al explicar el impacto económico que representa para su familia, que vive del trabajo rural.
Además de las pérdidas actuales, manifestó preocupación por las dificultades que podrían presentarse durante la trashumancia, cuando los productores deben trasladar sus animales hacia otras zonas. Los arroyos crecidos, los caminos interrumpidos y los problemas para acceder con camiones complican los arreos y la carga del ganado.
El referente advirtió que trasladar animales mojados también puede representar un riesgo, especialmente durante los viajes y al llegar a lugares con agua fría. Por eso, pidió anticiparse a las dificultades y coordinar medidas para proteger tanto a las familias rurales como a sus animales.
“Esto todavía recién empieza, se va a complicar mucho más”, sostuvo. Según relató, lleva alrededor de 40 años viviendo en el campo y nunca había atravesado un episodio de lluvias de esta magnitud.
El pedido de asistencia al Gobierno provincial
El referente rural señaló que espera ser convocado para participar de las instancias de coordinación de la emergencia y plantear las necesidades específicas del sector. Indicó que tiene prevista una reunión con la coordinación regional centro, pero remarcó que considera necesario dialogar directamente con el gobernador para acordar medidas.
“Necesitamos conversar con él para unir criterios y ver quién nos puede dar una mano”, expresó. También aseguró que solicitó una audiencia desde mayo de 2025.
Entre las primeras necesidades, mencionó la entrega de elementos para trabajar en el campo durante el temporal, como botas de goma, ponchos impermeables y lonas. También planteó la necesidad de elaborar un plan de emergencia que contemple las pérdidas sufridas por los productores y permita sostener la actividad.
Como alternativa de más largo plazo, propuso avanzar con un crédito agrario destinado a las familias campesinas que no pueden acceder al financiamiento por falta de garantías. Gutiérrez mencionó el artículo 62 de la Constitución provincial y consideró que se debería trabajar en su reglamentación para contar con una herramienta que permita afrontar situaciones como la actual.
“Hay que tomar acciones, decisiones en conjunto, porque no es un problema de nadie, ni la culpa de nadie, es un efecto climático”, concluyó.



