«Por los pibes de Malvinas que jamás olvidaré»

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Por Nicolas Tamborindegui

«En Argentina nací, tierra del Diego y Leonel y de los pibes de Malvinas que jamás olvidaré». La letra de Muchachos, esa icónica canción de la hinchada argentina que se transformó en un símbolo para la historia durante el pasado mundial de Qatar, revindicaba, a través de su letra, la gesta de Malvinas. En este mundial, «La cuarte estrella», la nueva canción de los hinchas y que la cantan los jugadores en el vestuario, también habla de Malvinas en el final: «Por Malvinas, Por el Diego, Por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón». «Pa´ la selección» la canción de la T y la M también incluye una referencia a la guerra de Malvinas, al igual que otras que surgieron en este mundial con el objetivo de ser la sucesora de aquella «Muchachos» del 2022.
La frase «de los pibes de Malvinas que jamás olvidaré» pegó bastante entre la gente en el 2022, ese debe ser el principal motivo por el que, después, todas las canciones futboleras que le hicieron a la selección incluyeron al menos una palabra o una frase sobre Malvinas. Pero aun así, el tema vas mas allá de eso: Ni bien se supo que Inglaterra derrotaba a Noruega, y aun antes de que la scaloneta superara a Suiza, ya se empezó a hablar entre la prensa, la gente y hasta las reuniones de amigos que se habían armado para ver el partido del sábado de que «hay que ganar por Malvinas». ¿Porqué Malvinas sigue tan vigente en el mundo futbolero argentino, a 44 años de la guerra?.
Ninguno de los jugadores argentinos había nacido durante el conflicto bélico, tampoco habían nacido los que hoy integran la selección de Inglaterra. El técnico argentino, Lionel Scaloni, estaba a punto de cumplir 4 años aquel 2 de abril de 1982. El entrenador de los ingleses, Thomas Tuchel, ni siquiera es inglés, es alemán, con lo cual esto de poner Malvinas sobre la mesa en la previa del partido de semifinales del miércoles es claramente ajeno a los protagonistas. De hecho, será el primer partido de Messi en su historia contra Inglaterra. El propio Scaloni se refirió al tema en la conferencia de prensa posterior al triunfo en cuartos. Dijo que «Contra Inglaterra es un partido de futbol, nada mas que eso. No busquemos otra cosa» tratando rápidamente de desactivar cualquier tipo de lectura extradeportiva.
44 años pasaron desde Malvinas a hoy. Toda una vida. Sin embargo, si nos dejamos guiar por todo lo que se dijo y se escuchó ayer, y todo que se va a decir hasta el miércoles, pareciera que el conflicto aun estuviera vigente, como si el partido lo jugaran Ucrania contra Rusia o Estados Unidos contra Irán. Por eso, lo primero que podemos decir es que, para los Argentinos, Malvinas es una herida abierta. Mientras sigan bajo control inglés, esto siempre va a ser asi. Pero además, es una de las (muy) pocas causas que nos une. Prácticamente hay dos causas que unen a los argentinos: la gesta Malvinas y la selección en un mundial. Y ahora estamos ante la oportunidad de que se unan las dos por primera vez en mucho tiempo.
Por eso, esto es algo que se veía venir desde el mismo momento en el que notamos que ambas selecciones iban por el mismo cuadro. Zuleika Esnal, en revista Sudestada, dice que «El futbol no será político pero lo primero que nos viene a la cabeza cuando el rival es Inglaterra son los pibes de Malvinas» Es que, al ser eternas y sin ningún avance o respuesta las negociaciones por la via diplomática, muchos ven que cada partido contra ellos es nuestra forma de tener revancha, de demostrar que las islas son Argentinas.
Acá entra otra discusión: ¿Es solo un partido de futbol, como se apuró en aclarar Scaloni, o es válido decir que se juega por los pibes de Malvinas, por la historia, por el hundimiento del Belgrano y por todo lo que pasó en la guerra? las opiniones parecen estar divididas, hay quienes apoyan lo primero pero también hay quienes dicen que lo de Malvinas no se puede dejar afuera. Pero ojo con esto, porque también en la Argentina hay miles de pibes que usan las camisetas del Manchester City, del Arsenal o del Chelsea, o que son fanáticos de los Rolling Stones, de Oasis y de muchas otras bandas británicas más. La contradicción argentina aflorando a flor de piel.
No es la primera vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan después del 82. El partido mas conocido de todos es el de México 86, del que se han hecho libros y películas, y que es famoso en el mundo entero no tanto por el contexto de la guerra que había tenido lugar por entonces 4 años, antes sino por los dos goles de Maradona: uno con la mano, «la mano de Dios», y el otro, el segundo, el mejor gol de todos los tiempos. Maradona, siempre polémico y políticamente incorrecto a la hora de hablar, pensar y declarar, dijo en su libro Yo soy el Diego de la gente que «era como ganarle mas que nada a un país, no a un equipo de futbol. Si bien nosotros decíamos, antes del partido, que el futbol no tenía nada que ver con la guerra de Malvinas, sabíamos que habían muerto muchos pibes nuestros allá, que los habían matado como pajaritos y esto era una revancha, era recuperar algo de Malvinas».
Esto de la revancha de la guerra, siempre es lo que aparece como clave para entender el porqué de pensar en Malvinas cada vez que el riva es Inglaterra. El siguiente partido entre ambas seleciones en un mundial fue en Francia 98. Tambien en una instancia decisiva, como lo eran los octavos de final. En aquel momento no habia redes sociales e internet era algo relativamente nuevo al alcance de unos pocos. Aun asi, no se habló mucho de Malvinas, quizas por que la cuenta estaba saldada con el 2-1 del 86. La selección que dirigía Daniel Pasarella ganó aquel partido por penales, de manera infartante. Tampoco se habló mucho de Malvinas cuatro años después, cuando Argentina e Inglaterra se volvieron a enfrentar por la etapa de grupos de Corea-Japón 2002. Con los dos triunfos anteriores, mas un país que aun estaba atravesado por la crisis del 2001 y un partido que no era de eliminación directa, el tema Malvinas otra vez no estuvo muy presente en la opinión pública popular ni sobrevolando la previa del plantel. Fue triunfo 1 a 0 de los ingleses con gol de penal de David Beckham.
Para los ingleses, ese partido era mas que nada una revancha del de 1998, así lo confirmó años después el propio Beckham en su biografía, titulada «Mi vida» Acá conviene hacer una salvedad que es importante: la rivalidad Argentina-Inglaterra es mas fuerte del lado nuestro que del lado de ellos. Hay otro antecedente del lado nuestro que no he mencionado porque es anterior a la guerra de Malvinas que es del Antono Rattin, en el mundial del 66 estrujando un banderín del corner con los colores de la bandera británica después de una expulsión.
¿Porqé entonces ahora se habla tanto de Malvinas en esta previa? ¿Porque ayer el hashtag #PorMalvinas se volvió tendencia? es por todo este combo del que estoy hablando hoy: La herida abierta que sigue siendo Malvinas para nosotros, el recuerdo de los goles de Maradona y el partido del 86, y la adopción que han hecho las hinchadas de futbol de la causa Malvinas a través de canciones en los últimos mundiales parecen ser las tres razones principales para responder esas preguntas.
Lo mas importante que estará en juego el miercoles es el pase a la final del mundial, nada mas ni nada menos. Deportivamente es un montón. No es una revancha ni de la guerra de Malvinas (pensarlo así podría ser contraproducente) ni para los ingleses una oportunidad de vengarse del gol de Maradona con la mano en el 86. Aun así, al ser Malvinas una herida abierta que lleva 44 años para los argentinos, seguramente para muchos el partido será algo mas que una semifinal del mundial, que ya es mucho.