Los que trabajamos en radio y en tele, nos volvimos, en cierto modo, eternos. No en el buen sentido de la palabra, de que perduramos para siempre por alguna buena idea o algún éxito o algo así, sino en el sentido de que, con YouTube, las redes y la tecnología, todo lo que decimos ya no pasa y se pierde en el tiempo como antes, sino que queda ahí listo para ser nuevamente escuchado y visto una y otra vez, miles de veces, millones de veces.
El video en el que la actriz Florencia Peña, devenida en algo así como panelista, opinóloga o participante de un programa de streaming (me cuesta decir periodista o comunicadora) da la falsa noticia de la muerte de Jorge Messi, el padre de Lionel Messi, da la vuelta al mundo. Se habló de papelón, de escándalo, de vergüenza, y también se abrieron varios debates en torno al tema, algunos mas interesantes que otros, mas interesados que interesantes.
Lo primero que hay que decir es que dar información falsa sobre la muerte de una persona no es nuevo. Pasó con Sandro y con los últimos tres papás, sobretodo con el Papa Francisco. También dieron por muertos a Paul McCartney, a José Luis Perales, a Santiago del Moro, a Maradona varias veces y a muchos otros mas.
¿Es algo irresponsable? Sin lugar a dudas, muy irresponsable diría yo cuando se trata de la vida de una persona pero además con impacto directo e inesperado en muchas otras personas, del circulo íntimo del mencionado sobretodo. Florencia Peña por esta irresponsabilidad directamente se quedó sin el trabajo.
Todos le cayeron directamente a ella, que rápidamente salió a pedir disculpas pero esas disculpas no conformaron a nadie. Y claro, se trata de Messi, el máximo ídolo de los Argentinos, encima, justo después de una de sus mejores actuaciones históricas con la camiseta de la selección, y en un mundial. Punto 1 para explicar porque el tema pegó tanto.
Punto 2: El lado político de todo esto. Florencia Peña es una actriz que supo en varias oportunidades manifestar su simpatía por el kirchnerismo, y muchas veces, ha tenido declaraciones publicas controvertidas desde esa posición política. Por eso, muchos ayer se aprovecharon de esta situación para pegarle por ese lado. El propio Javier Milei salió a hablar del tema, que le vino bárbaro además que esto pasara. Con Adorni cascoteado, este escandalo le cayó como anillo al dedo para que se hable de otra cosa. Me imagino a los asesores del presidente frotándose las manos con este escandalo mediático. Era como tener una pelota en la línea sin arquero para empujarla al gol
Hay quienes dicen que la actriz lo hizo a propósito, otros hablan de un plan orquestado y organizado por el kirchnerismo, dicen también que ella, Florencia Peña, siempre odió a Messi y otras teorías similares. No creo que haya sido así, ni siquiera creo que lo haya hecho para obtener clicks o atención mediática o en redes sociales porque no le hace falta.
Tercer punto por el cual el tema pegó tanto: lo hizo desde una plataforma de streaming, en tiempos donde estos canales de streaming, como Luzu, van ocupándole cada vez mas territorio a los medios tradicionales, con menos gente, menos estructura, menos dinero y menos historia. Un cambio de paradigma.
Por todo esto, en cuestión de minutos, el escándalo se transformó en una mesa servida, lista para la cena con todos los ingredientes necesarios y los elementos dispuestos para sentarse a comer.
Vamos ahora a la noticia, a la Fake News. ¿Está mal? Si, muy mal, pero, insisto con esto, ya ha pasado otras veces. De hecho, hay que ver como fue la reacción de los involucrados: la familia primero sacó un comunicado aclarando el tema, como tiene que ser. Después, La madre del jugador aceptó las disculpas y seguramente el propio Messi también actuará de la misma manera. Dicen que hasta el mismo Jorge Messi reaccionó con humor a la falsa noticia de su muerte. Si, deben haber sido intensas las primeras horas tras la no-noticia, con gente llamando para chequear, otros preocupados, etc. Pero en general, tema terminado. No creo que afecte ni al jugador ni a la selección ni nada parecido. Leo está triste por el estado de salud de su padre, esa es la cuestión que lo puede afectar, no lo que dijo Florencia Peña.
De todos los debates que surgieron inmediatamente, el mas interesante es el que habla de los roles. Como Licenciado en Comunicación Social y periodista me parece que este es un buen ejemplo para entender que no cualquiera puede comunicar algo en público, y mas que nada cuando se trata de cosas importantes, de noticias que trascienden, de la vida o la muerte de una persona.
Analizando el rol de Florencia Peña, lo primero que cae mal es como lo dice y en el contexto que lo dice. Como si fuera lo mismo dar a conocer la muerte del padre de Messi que un paro en el aeropuerto o que se quedó sin luz la plaza de la esquina. Hay que ver también el rol de la producción en estos casos. Está claro primero que nadie chequeó la información, regla fundamental en el periodismo. También queda claro que la comunicación entre producción y persona al aire lejos estuvo de ser la ideal. Son errores garrafales a la hora de comunicar algo. Podría haber manejado la noticia de otra manera: usar un potencial, en el peor de los casos, o esperar una confirmación, hay otras formas de proceder, pero claro, es actriz, no es periodista o comunicadora, no tiene oficio y seguramente tampoco tiene escuela.
Ojo que no le pasa solo a Florencia Peña, en los canales de streaming es muy común hoy en día juntar a 4 o 5 personas a hablar, opinar o “divagar” sobre determinados temas de actualidad. Es una forma muy exitosa para ese formato. El tema es que hay momentos donde ese divage se transforma, ante una noticia importante, en la necesidad de hacer periodismo. Y ahí es cuando vienen los problemas: no todos pueden hacer periodismo, no todos pueden comunicar. Hace falta formación.
Y esto va de la mano con otra realidad: los chicos, los pibes, los jóvenes, la mayoría ya no quiere hacer periodismo, no quiere ser periodista, quiere hablar de cualquier cosa, subir videos, mostrar la ropa, donde come, a donde se va de viaje y ganar seguidores. Es periodismo eso? No, Está mal eso? No. Lo que hay que saber hacer es diferenciar, que es periodismo y que no es periodismo. Lo tiene que diferenciar el que lo hace pero sobretodo lo tiene que diferenciar la gente. Cuando consumimos algo, tenemos que saber como espectadores si es periodismo, es entretenimiento, es contenido publicitado o que es. El periodista es periodista, el influencer es otra cosa, es influencer, y el actor es actor. Si quiere ser periodista, debería formarse como tal, así como muchos futbolistas se forman en periodismo por ejemplo para comentar partidos.
Y después, debemos recuperar el amor por el periodismo, en los jóvenes, en las nuevas generaciones. Y también debemos recuperar como periodistas, la confianza de la gente, muy deteriorada en estos tiempos.


