Neuquén.- El intendente, Luis Bertolini, presentó la renuncia a su cargo este jueves pasado el mediodía. Se dio luego de la formulación de cargos en su contra y en la que no le dieron la prisión domiciliaria precisamente por sus obligaciones.
A través de una carta enviada al Concejo Deliberante local, el ahora ex funcionario público negó los cargos judiciales. También planteó una operación política y judicial en su contra.
A continuación el comunicado:
Me dirijo a usted con la frente en alto y la tranquilidad de quien no tiene nada que ocultar. En los términos del artículo 38 de la Carta Orgánica Municipal, he decidido presentar mi renuncia al cargo de Intendente de la ciudad de Plottier, decisión que no nace de la debilidad ni de la culpa, sino del profundo respeto que tengo a la voluntad popular que me eligió con el 57% de los votos y que hoy pretenden neutralizar a través de una maniobra judicial y política sin precedentes en nuestra ciudad.
Durante meses hemos asistido a una coordinación asombrosa entre ciertos sectores políticos, notas periodísticas y actuaciones de la propia Fiscalía. Se construyó públicamente un relato hablando de un fraude de 2.300 millones de pesos, de abusos de autoridad y de fondos públicos sustraídos. Sobre la base de esas imputaciones, se allanó mi domicilio particular el lugar donde vivo con mi familia, conocido por todos los vecinos de Plottier y el municipio que conduzco.
Hoy, la verdad ha comenzado a imponerse por su propio peso. En sede judicial, el Ministerio Público Fiscal debió desistir de los cargos de administración fraudulenta y de abuso de autoridad. La razón es simple y contundente: la pericia contable elaborada por la propia Fiscalía confirmó que no hubo sobreprecios y que no falta un solo peso de las arcas del municipio. Después de tanto daño causado a mi persona, a mi familia y a la imagen de nuestra ciudad, quedó en pie únicamente una investigación por una supuesta negociación incompatible-un cargo que se resolverá donde corresponde: en los expedientes, con pruebas y con derecho, no en los titulares de los diarios.
Sin embargo, el objetivo de esta operación nunca fue la justicia. Fue el poder. Se intentó forzar el artículo 79 de nuestra Carta Orgánica para suspenderme del cargo, buscando por vía judicial lo que no se pudo obtener en las urnas. No voy a permitir que el cargo que los vecinos de Plottier me confiaron sea el instrumento de una estrategia que busca disciplinar a quienes se animan a ejercer la política con independencia.
Puedo mostrar cómo vivo y de qué vivo. Mi patrimonio es el resultado de mi trabajo y es de conocimiento público algo que muchos de quienes hoy impulsan esta persecución no podrían sostener si tuvieran que dar cuenta de sus propios bienes con la misma transparencia. No todos los que ocupan cargos públicos en esta provincia pueden afirmar que lo que cobran como funcionarios es coherente con la realidad de su patrimonio. Yo sí puedo.
Renuncio para defender la democracia de Plottier desde el llano, sin los privilegios del cargo, pero con la fuerza de la verdad. Lo que ocurrió en nuestra ciudad en estos meses es una afrenta a cada vecino que confió en un proyecto político independiente. La historia juzgará a quienes desde el poder provincial utilizaron las instituciones de la Justicia para torcer la voluntad popular de una ciudad que eligió libremente su propio camino. Estoy convencido de que eso va a cambiar.
A los vecinos de Plottier: gracias por el apoyo de siempre. La verdad tiene tiempos que la política a veces no respeta, pero al final siempre prevalece.
Que Dios los bendiga.


