El Gobierno nacional avanzó con el proceso para designar como embajadora a la senadora neuquina Lucila Crexell y remitió su pliego al Senado para su tratamiento.
La decisión del Ejecutivo, encabezado por el presidente Javier Milei, reactivó una propuesta que meses atrás había generado debate político. Según trascendió, la legisladora sería designada como representante diplomática de Argentina en Canadá y no ante la UNESCO, destino que había sido mencionado en versiones previas.
Crexell asumió como senadora en diciembre de 2019. En aquella elección integró la lista de Juntos por el Cambio en Neuquén y ocupaba el segundo lugar, pero terminó accediendo a la banca tras el fallecimiento de Horacio Quiroga, quien encabezaba la fórmula.
Antes de su llegada al Senado, la dirigente había formado parte del Movimiento Popular Neuquino. Más tarde se integró al interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara alta, espacio en el que permaneció hasta 2023.
Con el cambio de escenario político tras la llegada de Milei a la presidencia, Crexell decidió conformar un monobloque propio en el Senado. Posteriormente se incorporó al interbloque Las Provincias Unidas.
El nombre de la senadora había sido objeto de cuestionamientos durante el debate parlamentario por la Ley de Bases, cuando surgieron versiones que vinculaban su apoyo al proyecto con la posibilidad de acceder a un cargo diplomático. Esas especulaciones generaron críticas desde distintos sectores políticos.
Con el envío formal del pliego al Senado, el trámite continuará ahora por el circuito institucional correspondiente: primero será evaluado por la Comisión de Acuerdos y, en caso de obtener dictamen favorable, deberá ser sometido a votación en el recinto para definir si se aprueba su designación como embajadora en Canadá.


