Un grave episodio de violencia conmocionó este martes a la comunidad educativa de Cutral Co, cuando un estudiante de 13 años resultó herido por un disparo de arma de fuego efectuado accidentalmente por un compañero dentro de un aula del CPEM N.º 6.
El hecho ocurrió alrededor de las 14.20, mientras se desarrollaba una clase. De acuerdo con la información que manejan los investigadores, uno de los alumnos habría ingresado al establecimiento con un arma de fuego oculta en su mochila y, mientras la manipulaba dentro del salón, se produjo un disparo que impactó en otro estudiante.
La víctima recibió un balazo en el brazo izquierdo, con orificio de entrada y salida, además de una lesión en uno de sus dedos. Según trascendió, el proyectil recorrió parte de la extremidad sin comprometer órganos vitales, por lo que el adolescente se encuentra fuera de peligro.
Tras el disparo, la docente escuchó una fuerte detonación y observó que el alumno herido comenzó a sangrar. Aunque se solicitó una ambulancia, familiares del joven indicaron que, ante la demora, fue trasladado al hospital local en un vehículo particular, donde recibió atención médica y quedó internado en observación.
Desde el Consejo Provincial de Educación (CPE) confirmaron que el arma estaba en poder de otro estudiante y señalaron que, tras el incidente, las autoridades activaron los protocolos previstos para este tipo de situaciones.
«Los equipos docentes, de apoyo pedagógico, de gobierno y conducción intervinieron de inmediato. Se trasladó al menor portador del arma y se resguardó el arma de fuego en otro espacio del establecimiento», informaron oficialmente.
Además, el edificio escolar fue evacuado de manera preventiva para permitir el trabajo de la Policía y de los peritos encargados de determinar cómo ocurrió el hecho y establecer el origen del arma.
El reclamo de la familia
La familia del adolescente herido manifestó su preocupación por lo ocurrido y pidió que el caso no quede impune.
Su tía relató que recibió un llamado desde la escuela informándole que había ocurrido una explosión y que, al llegar al hospital, los médicos le confirmaron que la lesión era compatible con un disparo de arma de fuego.
«Lo que quiero es que se haga algo. No es la primera vez que encuentran un arma en la escuela. ¿Cómo voy a mandar a mi sobrino otra vez a estudiar si no tengo la seguridad de que va a estar bien?», expresó.
También sostuvo que el adolescente estaba sentado en su banco durante la clase cuando escuchó la detonación y sintió un fuerte dolor en el brazo. «Por suerte la bala entró y salió. Si se agachaba o el disparo iba hacia otro lado, podría haber sido una tragedia mucho mayor», afirmó.
Mientras tanto, la Policía secuestró el arma utilizada y continúa con las pericias para determinar cómo llegó al establecimiento educativo y las circunstancias en que se produjo el disparo. El caso quedó bajo investigación de la Justicia.


