Radar en la Ruta 237: controlará velocidad, adelantamientos y uso de luces bajas

La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) autorizó al municipio de Piedra del Águila a poner en funcionamiento dos dispositivos de control sobre la Ruta Nacional 237. Uno permitirá fiscalizar la velocidad, mientras que el otro detectará adelantamientos indebidos y el incumplimiento del uso de luces bajas.
La medida quedó formalizada mediante la Disposición 262/2026, firmada el 21 de agosto por el director ejecutivo de la ANSV, Francisco Díaz Vega, a partir de una solicitud presentada por el municipio.
Los equipos fueron instalados a poco más de un kilómetro de distancia y tendrán alcance sobre ambos sentidos de circulación.
El radar de velocidad es un cinemómetro marca SYSTECO, modelo DIGIMAX 4.0, que estará ubicado en el kilómetro 1446,5 de la Ruta 237.
El segundo dispositivo, ubicado en el kilómetro 1445,3, corresponde a un detector de adelantamiento indebido y de uso de luces bajas. Es de la marca Fluxa, modelo WF-1100.
Según la disposición nacional, ambos equipos cuentan con aprobación de modelo desde 2015 y cumplen con las tolerancias establecidas por la normativa vigente. La autorización actual habilita su instalación y operación específicamente en ese tramo de la ruta.
Qué infracciones controlará
La particularidad del nuevo sistema es que el control no estará limitado a la velocidad.
El primer equipo permitirá detectar excesos de velocidad, mientras que el segundo estará destinado a identificar adelantamientos indebidos y la falta de utilización de luces bajas, una obligación para quienes circulan por rutas.
La medida adquiere relevancia debido a que ese sector de la Ruta 237 registra antecedentes de siniestros viales.
Por qué este radar sí puede funcionar
La autorización también se da en un contexto particular para Neuquén. Desde 2024, los radares ubicados en rutas provinciales permanecen fuera de funcionamiento a partir de la Ley 3518, que estableció nuevas condiciones para su eventual reactivación.
La normativa provincial exige, entre otros puntos, cartelería que anticipe la presencia de los dispositivos, evaluación de la siniestralidad del lugar y determinadas condiciones para el destino de lo recaudado.
Sin embargo, esa legislación no alcanza a las rutas nacionales.
Por tratarse de la Ruta Nacional 237, el control instalado en Piedra del Águila depende de la autorización de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y no de la normativa provincial.
La ANSV puso condiciones
La autorización nacional establece que el sistema no debe tener una finalidad exclusivamente recaudatoria, sino que debe cumplir principalmente una función preventiva, disuasoria y educativa.
Además, el municipio deberá acreditar ante la ANSV las gestiones realizadas ante Vialidad Nacional para colocar la cartelería que advierta con anticipación sobre la presencia del radar.
También tendrá que informar a los responsables administrativos encargados del control de los registros generados por los equipos y presentar periódicamente los certificados de verificación correspondientes.
La ANSV podrá realizar auditorías y solicitar relevamientos sobre el funcionamiento de los dispositivos.
La medida fue comunicada al municipio de Piedra del Águila, al Gobierno de Neuquén, Gendarmería Nacional, Vialidad Nacional, el Consejo Federal de Seguridad Vial y las Defensorías del Pueblo nacional y provincial.

