De los disparos de Jofré al cafecito que enojó a los diputados neuquinos

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Gentileza: Federico Soto.

 Por Nieves Villanueva

Pero la discusión no quedó ahí. A pesar de que todo el arco político expresó su repudio, no todos lo hicieron en el mismo tono. Durante el debate hubo desde expresiones altisonantes hasta palabras apagadas que muchas veces ni siquiera hicieron referencia al gravísimo hecho que tuvo lugar el 29 de julio tras el enfrentamiento entre las dos facciones de ATE.

Los disparos de Pedro Jofré repercutieron en la Legislatura provincial y sus esquirlas no quedaron centradas en el hecho en sí, sino también en la elocuencia con la que desde los distintos espacios políticos se posicionaron para hacer referencia a lo sucedido.

Para describir el cuadro de situación utilizaremos un repudiómetro que nos permita sintetizar cuanta pasión le imprimió cada bloque a un debate sobre un hecho que incluyó armas, disparos, heridos, una interna sindical y un escape de 400 kilómetros que burló al operativo cerrojo que implementó la policía provincial para dar con el acusado.

Primero vamos a empezar por las voces que más resonaron en el recinto legislativo. Las que pusieron el eje no sólo en el acto criminal sino también que incidieron en el debate de la Cámara.

Al tope del repudiómetro se encuentra la legisladora Leticia Esteves, de Juntos por el Cambio, quien no sólo se refirió a la gravedad del hecho sino que también puso el foco en la pasividad de la fuerza policial al momento de tener que buscar y detener al sospechoso. Como condimento, la diputada también interpeló la parsimonia de sus pares al momento de tener que tratar el repudio.

Esteves fue enfática y dijo en pleno debate: “No podemos ser unos simples opinólogos de la realidad y sentarnos a debatir sobre lo que ocurre. Si nos indignamos más o si nos indignamos menos. Parece que venimos a opinar y a tomar cafecito, para eso juntémonos en un bar”.

Se ve que lo del “cafecito” no cayó nada bien entre algunos legisladores. Elizabeth Campos, de la Democracia Cristiana, le respondió y se ofendió por tener que escuchar a “una par” que la mandaba a trabajar y que le decía que venía al recinto a “tomar cafecito”.

El nivel discursivo retomó su cauce y en un término medio del repudiómetro se ubicó el MPN, espacio político que repudió el hecho e hizo mención a la interna gremial. Pero lo hizo en forma breve y poco enfática. Lo que sí dejó en claro su presidente de bloque, Maximiliano Caparroz, es que no se podía inculpar al gobierno provincial por lo sucedido en la ciudad lacustre.

En un mismo escalón se ubicó Andrés Blanco del PTS-FIT, quien pidió abstenerse al momento de la votación y diferenció entre la labor política y social que realizan los sindicatos en pos de sus afiliados con el accionar delictivo que ejercitan ciertas patotas sindicales para mantenerse en el poder.

“Mientras se disputan poderes de control de los sindicatos, los que quedan en el medio son los trabajadores y trabajadoras. Los sindicatos están bien, lo que está mal es la práctica sindical que realizan algunas conducciones”, separó el legislador.

Desde una postura más blanda y con la mira puesta en la doble vara que algunos sectores reproducen al momento de tener que repudiar hechos de violencia se ubicó Carlos Coggiola, de la Democracia Cristiana.

El legislador se pronunció en contra del accionar sindical pero concentró su intervención en trazar un paralelismo entre la reacción social que produjo el disparo efectuado por el dirigente gremial con el que podría realizar un informado de la policía provincial. Al respecto, cuestionó la respuesta disímil que se aplica al momento de repudiar el hecho tan peligroso como es el de disparar un arma.

Por su parte, el Frente de Todos se ubicó entre los bloques que con menos énfasis se refirieron al hecho. Habló Soledad Salaburu, quien consideró que la Cámara debía repudiar este tipo de actos de violencia y fijó posición respecto a la importancia de la actividad que realizan los sindicatos. Sobre este punto, defendió su función de organizar a los trabajadores para resguardar sus derechos laborales.