River ganó, pero no le alcanzó

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River no consiguió coronar este final de año con otra alegría que a esta altura hubiera tenido un cierto sabor a milagro. Llegó al Sur consciente de que debía ganarle a Quilmes y esperar un improbable tropezón de Racing frente a Godoy Cruz, para acceder al menos a un desempate por el título en el campeonato local. Al cabo, logró sobre el final la victoria 1-0 con un golazo del uruguayo Carlos Sánchez, pero el triunfo de los de Cocca en Avellaneda le arrebató la ilusión. Así, se frustró la posibilidad de lo que hubiera sido un histórico doblete, aunque nadie podrá borrarles a los de Núñez su consagración de hace apenas cuatro días en la Copa Sudamericana.

Buscó desde el comienzo River el desequilibrio, y a los 9 minutos tuvo su primera chance clara. Fue, como en los últimos partidos, gracias a una pelota parada ejecutada por Pisculichi. El centro picó en el área, el arquero Benítez dio rebote en una respuesta bastante insegura y Funes Mori cabeceó contra el palo derecho del arco.

Quilmes, mientras tanto, buscaba plantarse firme en defensa y salir rápido de contraataque, pero chocaba contra su escasa fluidez para elaborar juego en ofensiva. Y animado por esa carencia del rival, el equipo de Gallardo se animaba a ir cada vez con mayor decisión en busca de la victoria que le metiera presión a Racing. De nuevo se le negó por poco la conquista a los 21 minutos, cuando en otra pelota parada Pisculichi no llegó a cabecear de lleno en el segundo palo para mandar la pelota adentro.

A medida que corrían los minutos, la defensa de Quilmes tomaba ribetes cada vez más desesperados. El DT de River buscó más potencia con el ingreso de Simeone por un exhausto Cavenaghi, que nunca pudo hacerse pesar en ofensiva, y ya se jugaba todo en un solo campo.

Fue en ese contexto que llegó el golazo del uruguayo Carlos Sánchez, que clavó un bombazo en el ángulo desde afuera del área para quebrar un cerrojo que parecía infranqueable.

Era el 1-0 que necesitaba River y que se selló a cuatro minutos del final cuando el árbitro Loustau dio por terminado el partido por incidentes en la popular local. Así se terminó de esfumar una chance que el visitante -que desaprovechó una ventaja de ocho puntos que llegó a tener como líder del torneo- en realidad había dejado ir mucho antes de esta noche en el Sur.

(Fuente: Clarín)