No deja de asombrar, lamentablemente, tristemente, el nivel de violencia de algunos hechos que ocurren en la ciudad de Neuquén. De esos que antes veíamos solamente por televisión, mas propios del conurbano bonaerense que de nuestra ciudad. Todos recordamos algún hecho de estas características, especialmente en los últimos tiempos, pero el ultimo caso ocurrió el sábado por la madrugada, y tuvo como victima a un barrendero, un trabajador de Cliba que día a día realiza sus tareas de madrugada. Lo balearon a quemarropa, en el abdomen, solamente para robarle la bicicleta.
“La vida no vale nada”, cantaba el cubano Pablo Milanés allá por el año 1985. Y esa es la sensación que nos da cada vez que nos enteramos de un hecho de estas características. Un ataque salvaje, en el cual para robar cualquier cosa menor, porque una bicicleta no deja de ser algo menor, mas aun al lado de una vida, una persona recurre al uso de un arma de fuego sin importar las consecuencias, sin importar la vida del otro.
Antes era cosa de crónica tv, de los canales de Buenos Aires, de sectores marginales del conurbano bonaerense o de lugares con altos niveles de peligrosidad. Desde hace un tiempo que estos hechos ocurren, y muy a menudo, en la ciudad de Neuquén o en la zona del Alto Valle. No hace mucho tiempo atrás, en este mismo espacio hablé de los “robos de ciudad grande” que ocurrían en Cipolletti, para preocupación de los vecinos. En Neuquén hace tiempo que ocurren estos hechos delictivos de marcada violencia, típicos de ciudad grande.
En estos hechos hay que tener en cuenta dos cosas: por un lado, la cantidad de armas que hay en poder de la delincuencia. Armas de fuego. La semana pasada hubo una entrega de armas por parte de la justicia al Renar. Fueron mas de 800. Además, permanentemente la policía está secuestrando todo tipo de armas y municiones en distintos tipos de allanamientos y procedimientos. Aun así, no pasa un solo día en el que no nos enteremos de algún hecho en cual intervino un delincuente con un arma de fuego.
Y lo otro que hay que tener en cuenta acá, que también es un tema recurrente del que hemos hablado miles de veces es el tema de las adicciones: el alcohol y la droga. Muchas veces los delincuentes están pasados de consumo de alguna sustancia, y por ende no les importa nada: dispararle a alguien, herir a alguien o matar a alguien, sea por intentar robarle lo que tenga o por algo otro motivo cualquiera. A veces ni siquiera hay motivo, pero disparan igual. “Están pasados” dicen muchas veces comerciantes, vecinos y la propia policía para referirse a este tipo de personas.
Muchas veces están tan necesitados de dinero para comprar droga, que terminan robando cualquier cosa con tal de hacerla dinero o para cambiarla mano a mano por drogas. Es una situación terrible. Esa desesperación los lleva a hacer cualquier cosa, como por ejemplo, dispararle a alguien por una bicicleta. Ni hablar si de parte de la victima hay cierta resistencia.
En este caso, el hecho ocurrió cerca de las 5:40 de la madrugada en la zona de calles Moritán y Fitipaldi, en el barrio Unión de Mayo, M. P. el trabajador de Cliba, se disponía a comenzar su jornada laboral y estaba esperando junto al tráiler azul donde están las herramientas para la tarea cotidiana, la llegada de sus compañeros y del supervisor- Ahí fue abordado por tres individuos, vestidos completamente de negro y con el rostro cubierto. Le exigieron que entregara la bicicleta con la que había llegado al lugar. Ante la negativa del trabajador, uno de los asaltantes le disparó a corta distancia y luego los tres huyeron rápidamente de la escena, dejando al hombre gravemente herido sobre la vereda.
Ahora hay una investigación en marcha por parte de la policía y de la justicia. Lo primero que hace falta es identificar a las tres personas que participaron del hecho, y puntualmente al que efectuó el disparo. El trabajador fue intervenido quirúrgicamente y se encuentra en terapia intensiva. Su esposa dijo que ya otras veces lo habían amenazado y que incluso ya una vez le habían apuntado con un arma. Aprovechó para pedir mas presencia policial en aquellos lugares donde trabaja, de madrugada la gente de Cliba.
¿Qué se puede hacer? ¿Mayor presencia policial es de verdad la solución o son hechos que seguirán ocurriendo? ¿Cuánto tiene que ver el consumo de drogas y las adicciones en este problemática? Otra señal de alerta mas sobre estos hechos que incluyen decisiones estúpidas y nivel de violencia inusitada, y que ocurren de manera cada vez mas frecuente por acá.


