¿Cúantas veces hemos hablado ya del tema?

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Por Nicolas Tamborindegui

En este mismo espacio, varias veces. Es un flagelo, la gente en situación de calle en la ciudad de Neuquén, aunque no es una situación exclusiva de la capital, también hay gente en situación de calle en otras localidades de la provincia y en ciudades de Rio Negro y de todo el país. En nuestra zona, por importancia, por tamaño y por infraestructura, la ciudad de Neuquén acapara por lejos la mayor cantidad de personas sin techo. Suele pasar en toda ciudad grande.

Ya hemos dicho que el término «situación de calle» es muy amplio. Incluye gente que se quedó sin vivienda, personas con problemas de adicciones como la droga y el alcohol, otros con problemas de salud mental y también gente que se dedica a robar y a delinquir, y también por supuesto a personas que llegaron a esta zona en busca de trabajo y se quedaron solo con lo puesto. Seguramente hay también otras realidades.

Ayer a la mañana, bien temprano, esta historia sumó un nuevo y triste capítulo: encontraron sin vida a una persona en situación de calle, adentro del cubículo de un cajero automático de un banco privado en pleno centro de la ciudad de Neuquén, sobre calle Juan B. Justo al 50, poco tiempo antes de que ese y otros bancos comenzaran con la jornada.

La frase «crónica de una muerte anunciada» se ajusta perfectamente a esta situación. Hace ya mucho tiempo que se viene viendo a mas de una persona durmiendo, de noche y de día, adentro de cajeros automáticos, en el centro y en el oeste también. Algunos bancos directamente tomaron la decisión de cerrar los cajeros a cierta hora de la noche. Hubo oportunidades también en las que, de mañana o de tarde, clientes tuvieron que recurrir a la policía para que esta retire a las personas que estaban adentro y de esa manera poder usar las unidades. Empleados de las entidades han encontrado orina, materia fecal, restos de comida y hasta paredes de durlock rotas en las que se guardaban pertenencias. Algunos trabajadores fueron amenazados y otros incluso fueron víctimas de violencia física. Lo que se dice, una situación fuera de control.

Pero la de ayer también fue una muerte anunciada a partir de otro hecho que ocurrió no mucho tiempo antes, el 30 de junio, el trágico deceso de otra mujer en situación de calle, luego identificada como Dayana Stefani Gómez, quien en el edificio que supo ser del Cirse, sobre la Avenida Argentina, murió por intoxicación por inhalación de monóxido de carbono, luego de quedarse dormida tras prender fuego para calefaccionarse en la noche. Buscaba no pasar frio, lo mismo que el hombre que apareció sin vida en el cajero.

¿Es responsabilidad del estado lo que ocurrió con este hombre? en parte si y en otra parte no, si es que se permite un doble análisis de la situación. Vamos a empezar por el no: la Secretaria de emergencia y gestión de riesgo de la provincia sacó ayer un comunicado, pocas horas después de conocerse la noticia de lo ocurrido en la calle Jua B Justo, en el que decía que varias veces habían intentado llevar a ese hombre al refugio y que siempre se negó, y que al no poder obligarlo, no es mucho lo que pudieron hacer. Su muerte caló hondo en los voluntarios y en toda la gente que está trabajando tanto en el refugio de ruta 7 como en el desayunador del obispado neuquino. El refugio ha logrado sacar a mucha gente de la calle, y es una respuesta concreta a esta situación difícil que es el drama de la gente que no tiene a donde ir. Una acción así se venía pidiendo y debe ser valorada y apoyada.

¿Y porqué en parte si esta muerte es responsabilidad del estado? Porque aun el estado no sabe o no puede llegar antes, evitar que una persona con un pasado, un presente y un futuro se vuelva un hombre o una mujer en situación de calle. Los servicios públicos de adicciones y salud mental están desbordados, y al no poder retener a estas personas contra su propia voluntad, no es mucho mas lo que pueden hacer. Aun así, son organismos que pueden actuar cuando ya hay un problema concreto, como las drogas, el alcohol. Acá entramos también en otro debate que muchas veces se ha dado de parte de los trabajadores sobre todo, como la falta de recurso humano, de infraestructura, de salarios acordes o de insumos. Hoy no dan abasto ante situaciones que, después de la pandemia, se han desbordado.

Cuando hablamos de otro gran flagelo de nuestros tiempos, como lo son los femicidios, nos hacemos la misma pregunta que nos hacemos ahora: ¿Como se puede llegar antes? ¨Parece difícil, pero no es imposible, no debería serlo. Requiere de trabajo, es verdad, pero es un desafío que hay que afrontar. El refugio fue un acierto, ahora se debe trabajar sobre las adicciones y los consumos problemáticos, una de las principales causas por las cuales hay gente que está en situación de calle y que forman parte de un grupo que es el mas difícil de tratar: los que no aceptan la ayuda que se les brinda.