En una entrevista con el programa Mañanas en Red, el director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), Eduardo Bertotti, advirtió sobre un preocupante incremento en la gravedad de los siniestros viales en Argentina, con mayor cantidad de víctimas fatales y lesionados en los últimos años.
Según explicó, si bien los accidentes de tránsito siempre estuvieron vinculados al comportamiento humano, actualmente se observa una mayor “virulencia” en los hechos, producto de maniobras imprudentes y exceso de velocidad. “Estamos reflejando una mayor mortalidad vial respecto a años anteriores”, afirmó.
Bertotti remarcó que el factor humano continúa siendo determinante en la mayoría de los siniestros, pero señaló además un retroceso en las políticas públicas de seguridad vial. En ese sentido, cuestionó la reducción presupuestaria de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, lo que impacta directamente en la implementación de controles y campañas preventivas.
Otro dato relevante del informe del ISEV es el aumento de siniestros graves en zonas urbanas. “Hoy vemos más casos dentro de las ciudades, incluso con tipologías poco frecuentes como vuelcos, lo que evidencia velocidades inapropiadas para ese entorno”, explicó.
En cuanto al perfil de los involucrados, indicó que la mayoría de los conductores que protagonizan accidentes graves son hombres de entre 17 y 30 años. En tanto, las víctimas fatales se concentran principalmente en franjas que van de los 16 a los 30 años y de los 45 en adelante, con variaciones según la época del año.
El especialista también vinculó la problemática con la falta de educación vial y controles efectivos. “No es educación o sanción, es educación y sanción”, sostuvo, al tiempo que subrayó la necesidad de políticas integrales que incluyan formación desde la escuela, capacitación al momento de otorgar licencias y mayor compromiso del sector privado.
En ese sentido, destacó experiencias positivas como las implementadas en empresas del sector hidrocarburífero, donde la incorporación de normas estrictas de conducción logró reducir significativamente los accidentes laborales en rutas.
Finalmente, Bertotti advirtió sobre la fragmentación del sistema de licencias de conducir en el país, lo que genera diferencias en los niveles de exigencia según la jurisdicción. “Muchas veces la capacitación queda en lo formal, pero no se aplica de manera efectiva”, concluyó.


