Neuquén.- Tras una serie de auditorías técnicas sorpresivas, los equipos del área de Disciplina de Mercado de CALF detectaron que más de 30 propiedades en los barrios cerrados más exclusivos de la ciudad se encontraban «enganchadas» ilegalmente a la red o con medidores adulterados para registrar consumos ínfimos.
Las inspecciones, que se profundizaron durante la última semana, pusieron al descubierto maniobras de alta complejidad técnica en urbanizaciones cerradas, detectando casas de lujo con maniobras intencionales para eludir el control y evitar el pago de servicios. Se trata de propiedades que en algunos casos superan los 350 metros cuadrados, equipadas con sistemas de climatización permanente, grandes piscinas climatizadas y consumos eléctricos intensivos que, en muchos casos, eran derivados directamente de la red sin pasar por el medidor.
Uno de los operativos más destacados tuvo lugar en la urbanización denominada “La Zagala” ubicado al oeste de la ciudad sobre la costa del río Limay, donde se detectó una conexión directa de línea subterránea que evitaba la medición real de la energía.
Nicolas Auterio, gerente de cobranzas de CALF, dialogó con La Red Neuquén sobre el operativo desarrollado en los últimos días. «Hicimos estas recorridas en varios barrios cerrados y tenemos dos más por visitar», indicó.
«No descartamos una denuncia penal contra estos propietarios. Robar energía es ilegal eso tiene que quedar claro y la cooperativa no va a mirar para otro lado», manifestó.
Respecto al mal uso del servicio, señaló: «El perjuicio es directo no solo a los asociados sino también a las maquinarias de la cooperativa que se ven sobreutilizadas y muchas veces colapsadas».
Consultado sobre como se cobrara lo adeudado, Auterio comentó que «el consumo que detectamos el día del operativo es el que se multiplicará cuatro años hacia atrás, no puedo decir de cuanto dinero estamos hablando porque son barrios y residentes de diferentes barrios privados».
«La desidia es colectiva ya que se encontraron conexiones ilegales en los puestos de seguridad, un lugar que usa mucha energía por las cámaras y monitores. Es lamentable que quienes más tienen hagan estas cosas para pagar menor por un servicio básico», cerró.


