Una vecina del barrio Rincón del Valle, en el sector Melipal, fue víctima de un robo durante la madrugada del viernes al sábado, mientras descansaba junto a su hija de once años en la planta alta de su vivienda. El hecho generó momentos de gran angustia y dejó una fuerte sensación de inseguridad en la familia.
La mujer, identificada como Liliana Carrizo, relató que cerca de la medianoche se despertó por la lluvia y bajó a la planta baja para verificar si ingresaba agua a la casa. “Prendí la luz de arriba para que se vea abajo. Siempre bajo así, a oscuras, pero no sé, fue de Dios”, contó, al recordar un detalle que pudo haber alertado a los intrusos.
Al llegar, encontró varios objetos desordenados y tirados en el piso. En un primer momento pensó que había sido su gato, pero enseguida advirtió que una ventana estaba completamente abierta y que las rejas habían sido forzadas. “Ahí sentí un frío terrible, porque no sabía si la persona que entró seguía adentro o ya se había ido”, expresó.
Los delincuentes lograron llevarse el dinero que Liliana había ahorrado para comprar los útiles escolares de su hija, que se encontraba dentro de su cartera, apoyada sobre una mesa. Según explicó, su bajada a tiempo habría interrumpido el robo y evitado consecuencias mayores.
“Creo que bajé justo, porque si no podrían haber subido y darse cuenta de que estaba sola con la nena”, reflexionó la vecina. Tras el episodio, se comunicó de inmediato con familiares y con una vecina cercana en busca de ayuda.
Liliana también señaló que el barrio ha cambiado en el último tiempo y que se registraron otros robos en viviendas de la zona. “Antes era tranquilo, pero empezaron a llegar personas complicadas”, afirmó.
Pese a contar con rejas en el frente de la vivienda y plantas trepadoras como medida de seguridad, los delincuentes lograron ingresar al domicilio. “Tengo rejas y hasta rosas para que no salten, pero igual entraron”, lamentó.
Luego del hecho, la mujer realizó la denuncia correspondiente ante la Policía. Si bien no hubo personas heridas, el episodio afectó especialmente a su hija, a quien intenta tranquilizar. “Le hablo todo el tiempo para que esté calma, para que sepa que no va a pasar nada”, concluyó, al describir lo ocurrido como “un susto con suerte”.


