Los frentistas y comerciantes de la Gran Avenida activaron la participación ciudadana en torno a la transformación vial más importante de la historia de la Neuquén capital, convirtiéndose en los verdaderos impulsores del destino identitario de la zona.
A través de un pedido formal canalizado por el sector privado; vecinos, empresarios y trabajadores decidieron involucrarse de manera directa en el diseño del crecimiento urbano, activando el concurso público y digital que coordina la Municipalidad para elegir el nombre de la futura Gran Avenida.
Así, a menos de un día de iniciada la votación, ya hicieron su elección más de 6 mil personas.
La convocatoria democrática para bautizar este corredor estratégico nació de una solicitud formal presentada por los propios frentistas que sostienen el dinamismo económico de la zona.
A través de una nota escrita, expresaron que sienten este espacio como propio y propusieron un canal de debate abierto bajo la firme convicción de que las mejores obras son las que se piensan y se deciden en conjunto.
“Creemos que es una oportunidad hermosa para construir comunidad. Queremos que tanto los frentistas del sector como los comerciantes, empresarios y los vecinos de todos los barrios podamos proponer ideas, debatir y elegir democráticamente una denominación que nos represente y que refleje la identidad neuquina”, explicaron quienes impulsaron la propuesta y agregaron: “Las mejores obras son las que se piensan y se deciden en conjunto”.
El municipio acompañó el pedido y estructuró una plataforma de votación transparente dentro de su sitio web oficial.
La secretaria de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, Luciana De Giovanetti, explicó que a partir del pedido del nuevo nombre que realizó el sector privado “se organizó desde el Ejecutivo, por pedido del intendente, un proceso participativo”.
Resaltó que “nos informaron desde la Secretaría de Modernización, que es quien lleva adelante el sistema, que es muchísima la concurrencia”.
“Recién llevamos prácticamente un día de votación, pero bueno, la ventaja de que sea accesible, que sea por la página web, que no tenga que loguearme, que solo ingresando el DNI, la edad y el código postal pueda votar, bueno, hace que sea un proceso realmente amplio”, puntualizó la funcionaria
Los ciudadanos que ingresen al sistema web municipal pueden seleccionar su opción preferida entre 10 nombres propuestos originalmente por los comerciantes y empresarios frentistas.
El diseño del soporte digital también incluyó una herramienta participativa adicional, permitiendo que las personas que no encuentren una alternativa de su agrado dentro del listado puedan ingresar una sugerencia de denominación de forma totalmente libre.
El reglamento diseñado para la postulación de nombres posee una limitación estricta y clara: ninguna de las opciones propuestas podrá hacer referencia a figuras políticas de la historia argentina o del ámbito internacional.
Para validar el sufragio electrónico, los vecinos deben ingresar al apartado denominado Proceso participativo nombre de la Gran Avenida en la página oficial del municipio. El sistema solicita la carga del número de documento nacional de identidad, tener 16 años o más y poseer domicilio registrado en la ciudad de Neuquén, bloqueando la plataforma de manera automática cualquier intento de duplicación de votos por una misma persona.
La adopción del nuevo nombre para la Gran Avenida no modificará bajo ningún aspecto las nomenclaturas de las calles colectoras existentes. Las trazas de Planas, Lastra, Félix San Martín y Perticone continuarán con sus nombres vigentes, una decisión administrativa adoptada de forma planificada para asegurar que los frentistas y comerciantes del sector no tengan la obligación de realizar rectificaciones ni trámites engorrosos en sus documentaciones de carácter público o privado.
Una vez que culmine el periodo de recepción de votos el 30 de junio, la Junta Electoral municipal evaluará los registros informáticos para oficializar la alternativa que cosechó el mayor respaldo de la comunidad.
Esta denominación ganadora será plasmada formalmente en un proyecto de ordenanza que el Poder Ejecutivo enviará al Concejo Deliberante para su tratamiento legislativo y aprobación final.
El nuevo nombre es una parte importante de la obra de la Gran Avenida que comprende una intervención de alta complejidad técnica que incluye la instalación de sistemas pluviales y la renovación total de las redes de servicios públicos, saneando una problemática estructural que afectaba la conectividad interna de la ciudad.
Este proyecto estratégico se financia en su totalidad con fondos propios de la Municipalidad, un logro que consolida el modelo local de gestión eficiente y cuentas ordenadas, transformando el superávit presupuestario en infraestructura duradera para la comunidad.


