Buenos Aires.- Con el Estadio Monumental sin público, debido a la sanción por los incidentes ocurridos antes de la frustrada final del año pasado ante Boca Juniors, River empató sin goles ante Palestino, por la segunda fecha del Grupo A de la Copa Libertadores.

Este duelo marca un hito ya que es la primera vez en la historia que River juega sin público en su estadio. Había sido local a puertas cerradas dos veces, pero fuera del Monumental: tras el descenso y los destrozos ocurridos la tarde del empate ante Belgrano en 2011, debió enfrentar a Desamparados de San Juan en la cancha de Huracán y a Defensa y Justicia en San Lorenzo por la B Nacional.

Ante ese panorama, el conjunto de Marcelo Gallardo, quien, una vez más, no pudo estar en el banco por estar suspendido, no consiguió hacer pie de entrada, en parte por la prolijidad de un adversario que no parecía dispuesto a encerrarse en el fondo.

Un tiro libre de Juan Fernando Quintero, que obligó a volar al arquero Ignacio González para enviar el balón al córner, y una muy defectuosa definición de Ignacio Fernández, sin marca dentro del área tras una asistencia de Rafael Santos Borré, fueron las únicas aproximaciones del campeón en el primer tiempo. La visita respondió con un bombazo del capitán Luis Jiménez que puso a prueba los reflejos de Franco Armani.

En el arranque del complemento, el local salió más decidido y con ese empuje fue llevando a los dirigidos por Ivo Basay contra su área. En una de las primeras aproximaciones Agustín Farías cortó con la mano un centro de Nacho Fernández. Todos pidieron penal, pero el árbitro venezolano Alexis Herrera, respaldado por su asistente Carlos López, consideró que el contacto había ocurrido fuera del área.

River no encontró los caminos y debió conformarse con un punto que no lo complica, pero representa un llamado de atención. La próxima presentación del equipo de Gallardo en la Copa será el 3 de abril ante Inter en Porto Alegre, Brasil.