Neuquén.- El UPD es una celebración que hace tiempo se lleva adelante en Argentina. En Neuquén capital y alrededores, alumnos se juntan para celebrar el inicio del final de la escuela secundaria.
Estas fiestas se encuentran en el ojo de la crítica por ciertos excesos que se registran entre los chicos, la mayoría menores de edad.
Para evitar los inconvenientes, algunas familias suelen organizarse para supervisar a los adolescentes. Sin embargo esto no fue posible para las comunidades educativas de las instituciones CPEM N° 46, CPEM N° 41, CPEM N° 54, ISFD N° 6 y EPET N° 8.
Una mamá se comunicó con Tu Noticia para relatar la celebración fallida. «Teníamos organizado el evento para este lunes y madrugada del martes y no se pudo hacer», señaló la mujer.
«Este año, un grupo de familias de distintos colegios nos pusimos en campaña mediante un grupo de WhatsApp y sin conocernos se consiguió un lugar que realizan fiestas privadas, reunimos el dinero que nos cobraban, nos reunimos con el dueño del lugar, coordinamos que iban a tomar los chicos, acordamos que además de la seguridad del salón iban a haber un padre/madre cada 10 adolescentes y de esa manera nos pareció que iba a ser lo mejor para que 103 adolescentes de 5 colegios puedan festejar. Pero sucedió lo que temíamos, inspectores municipales amenazaron al dueño con quitarle la licencia comercial si hacia la fiesta», detalló la madre.
Al respecto, la vecina lamentó que «parece que las autoridades prefieren que 103 chicos festejen al aire libre, con el peligro que ello conlleva, a que estén cuidados y resguardados en un lugar cerrado».
«Cuando las familias nos involucramos, nos comprometemos a acompañar los procesos, a entender que el UPD se va a hacer igual y tomamos cartas en el asunto,. Hoy nos encontramos con una pared burocrática que pareciera que lo que pregonan con un operativo que implica fuerza de seguridad y recursos en la calle es la única solución para evitar incidentes», cerró.
La fiesta no se hizo y los chicos no se reunieron para celebrar el UPD. Ahora quedan las dudas y las preguntas en relación a un fenómeno que ya se instaló y que parece que seguirá en el futuro a mediano plazo o hasta que otra moda juvenil surja.


