El Rally Dakar entró en su segunda mitad y la exigencia ya se siente con fuerza en cada jornada. Este lunes, el argentino Santiago Rostan completó la octava etapa en Arabia Saudita, una de las más extensas y desgastantes de toda la competencia, con 721 kilómetros de recorrido.
Fue un día complejo, más de resistencia que de ataque. Con tramos empedrados y sectores de alta exigencia física y técnica, Rostan logró completar la etapa en el puesto 40, resultado que le permitió mantenerse 35° en la clasificación general.
La dureza del recorrido pasó factura y el desgaste acumulado empieza a notarse. Tras la séptima etapa, el propio piloto argentino había reconocido, a través de sus redes sociales, que llegó con algunos inconvenientes físicos, aunque con la motivación intacta para afrontar lo que resta de la competencia.
Sostenerse dentro del top 35 en un Dakar que no da respiro es un dato alentador, aunque el margen comienza a achicarse a medida que avanzan las etapas y la exigencia aumenta.
El gran objetivo de Rostan en esta edición del Dakar es meterse entre los 20 mejores de la general. Para eso, necesitará mejorar sus tiempos en los próximos días y minimizar errores en un tramo decisivo de la carrera.
Desde ahora y hasta el sábado, el calendario no ofrecerá descansos: serán jornadas consecutivas de competencia, con etapas cada vez más duras y determinantes.
En la categoría motos, la octava etapa tuvo como gran figura a Luciano Benavides, que se quedó con la victoria del día pese a haber abierto pista. Ese resultado le permitió arrebatarle el liderazgo a Daniel Sanders, mientras que Tosha Schareina comienza a quedar relegado en la lucha por la punta.
El Dakar ya transita su zona más decisiva y, para Santiago Rostan, cada etapa será una verdadera final.


