La fruticultura en Neuquén atraviesa una de sus temporadas más complejas de los últimos años, con una fuerte caída en la demanda de mano de obra como consecuencia directa de las tormentas de diciembre y el granizo de enero, que provocaron pérdidas de hasta el 50% de la cosecha en la región.
Así lo explicó el secretario de Trabajo de la provincia, Pablo Castillo, en una entrevista con el programa Mañanas en Red, donde detalló que el impacto climático redujo de manera drástica el volumen de fruta disponible, especialmente en la producción de pera, que requiere mano de obra calificada.
“El problema fue el cúlmine de varias situaciones. Primero la tormenta de diciembre, que afectó fuertemente a Río Negro, y luego el granizo de enero terminó de arruinar la fruta que había resistido. Con la manzana y la pera en el piso, el productor no puede sostener esa cantidad de trabajadores”, explicó Castillo.
Trabajadores golondrina sin destino laboral
El funcionario se refirió además a la llegada de colectivos con trabajadores golondrina provenientes del norte del país, principalmente de Tucumán, que arribaron a la región sin tener un lugar de trabajo asignado. Según indicó, durante varios días se registraron ingresos de contingentes que terminaban en localidades como El Chañar, sin perspectivas reales de empleo.
“Nos encontramos con colectivos que llegaban sin rumbo laboral fijo, incluso antes del inicio formal de la cosecha, que recién comienza a mediados de febrero”, señaló.
Ante esta situación, la Secretaría de Trabajo conformó de manera urgente un comité junto a la Policía, organismos de transporte, municipios de la zona y entidades como UATRE y RENATRE, con el objetivo de controlar el ingreso de trabajadores y evitar que queden varados sin empleo ni infraestructura de contención.
“Lo que hicimos fue acompañar cada colectivo, verificar si tenían un lugar de trabajo confirmado y, si no lo tenían, informarles que lo mejor era regresar a su lugar de origen, porque no contábamos con capacidad para ofrecerles trabajo ni alojamiento”, explicó Castillo.
Cambio en la matriz productiva
El secretario remarcó que la situación también está vinculada a un cambio estructural en la matriz productiva de la provincia. “Ya no tenemos la cantidad de chacras que había años atrás. La fruticultura es una actividad estacional muy marcada y hoy el trabajador neuquino busca empleos más estables durante todo el año”, afirmó.
En ese sentido, destacó que existe una alta demanda laboral en sectores como Vaca Muerta, el turismo y la construcción, pero que se trata de puestos que requieren capacitación específica. Actualmente, la plataforma de empleo provincial cuenta con cerca de 30 mil personas inscriptas en búsqueda de trabajo.
“El desafío es capacitar y especializar a los trabajadores para que puedan acceder a los sectores donde hoy sí hay demanda”, concluyó.


