Hallaron 20 kilos de carne podrida en un contenedor y la Municipalidad investiga el origen

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La Municipalidad de Neuquén investiga el hallazgo de aproximadamente 20 kilos de carne vacuna en avanzado estado de descomposición, descartados de manera ilegal en un contenedor de residuos ubicado en la intersección de las calles Montevideo y Tierra del Fuego, una zona con alta concentración de comercios gastronómicos.

El hecho ocurrió ayer, martes, y fue advertido por un vecino que, alertado por el fuerte olor, decidió revisar el contenedor —cuya tapa se encontraba cerrada— y dio aviso a las autoridades. Las altas temperaturas y la descomposición de residuos orgánicos generaron un olor intenso que permitió descubrir este vertido inadecuado, considerado un riesgo para la salud pública.

Tras la denuncia, inspectores del área de Ambiente activaron de inmediato el protocolo correspondiente, ya que el material hallado es considerado residuo patógeno, debido a la generación de microorganismos peligrosos durante su descomposición.

Al respecto, el subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, señaló que el municipio pudo actuar rápidamente y retirar “ese foco de infección” del lugar, y que ahora se avanza en la investigación para determinar el origen del descarte. “Nos sorprendió sobremanera. Pudimos actuar de inmediato y ahora estamos enfocados en identificar a la persona o comercio responsable”, indicó.

Según detalló el funcionario, la carne encontrada estaba trozada en porciones pequeñas, de no más de 100 gramos, con restos de grasa, lo que hace suponer que se trataba de retazos o sobrantes con valor comercial, habitualmente utilizados para chacinados, embutidos o carne picada. “Desconocemos por qué, aun teniendo utilidad, terminó en estas condiciones y en un lugar totalmente inapropiado”.

Baggio recordó que Neuquén cuenta con un sistema de recolección de residuos patógenos, concesionado a la empresa BASAA, que realiza recorridos específicos para cada generador, con frecuencia diaria y, en algunos casos, hasta dos veces por día, según el volumen producido. Los desechos deben disponerse en bolsas rojas y reciben tratamiento mediante horno pirolítico, es decir, incineración controlada en el Parque Industrial. Solo las cenizas resultantes son luego dispuestas de manera segura en el complejo ambiental.

“El sistema existe, funciona muy bien y es accesible. El costo es de 2 mil pesos por kilo, un valor bajo si se lo compara con el daño ambiental y el peligro sanitario que genera tirar residuos patógenos en la vía pública”, explicó el subsecretario. En el caso detectado, el tratamiento hubiera tenido un costo cercano a los 30 mil pesos.

En contrapartida, la sanción por este tipo de infracciones es severa. La multa prevista en el Código Contravencional va desde los 2 hasta los 7 millones de pesos, monto que será determinado por el Juzgado de Faltas una vez identificado el responsable.

Por último, Baggio contó que los inspectores municipales realizaron un relevamiento en cuatro manzanas completas del sector, notificando a comercios gastronómicos y vinculados a productos cárnicos. Además, se solicitó la colaboración de vecinos y comercios que cuenten con cámaras de seguridad, ya que este miércoles se analizarán las imágenes aportadas para poder identificar a la persona o comercio responsable del arrojo ilegal.