La Dirección Provincial de Fauna de Neuquén incorporó nueva tecnología para fortalecer las tareas de control y conservación en el territorio: se trata de drones de última generación que permitirán mejorar la vigilancia en zonas rurales, áreas protegidas y sectores de difícil acceso.
El director del área, Nicolás Lagos, explicó en diálogo con Mañanas en Red que se trata de una inversión estratégica que apunta no solo a fiscalizar, sino también a optimizar el monitoreo de la fauna silvestre.
“Este es el primero de cinco drones que vamos a adquirir. Ya veníamos trabajando con unidades más pequeñas y térmicas, pero ahora damos un salto tecnológico importante”, detalló.
Los nuevos equipos cuentan con inteligencia artificial, pueden operar hasta 1.500 metros de altura y permiten transmitir información en tiempo real hacia un centro de monitoreo. Esto posibilita que los datos relevados en el campo sean analizados de manera simultánea por técnicos.
Más control y mejor monitoreo
Lagos remarcó que el uso de drones no se limita a la fiscalización de actividades ilegales, sino que también es clave para la conservación de especies.
“El guardafauna no es solo un ente fiscalizador, también cumple un rol fundamental en la protección. Con esta tecnología podemos monitorear especies en peligro sin invadir su hábitat, como la mara, el choique o el huemul”, explicó.
En una provincia con más de 4.000 kilómetros de ríos y más de 40 lagos y lagunas, la incorporación de estos dispositivos permitirá ampliar significativamente la cobertura territorial.
“Con un dron podemos recorrer grandes extensiones en poco tiempo. Por ejemplo, en zonas como el Limay Medio podemos realizar varios vuelos diarios y detectar situaciones irregulares de manera más eficiente”, indicó.
Lucha contra la caza y pesca furtiva
Uno de los principales objetivos es reforzar el combate contra la caza y pesca ilegal. Según Lagos, la tecnología permitirá detectar infracciones con mayor rapidez y guiar a los equipos en terreno.
“Esto nos da más presencia y hace el trabajo mucho más efectivo. El operador del dron puede advertir a los guardafaunas sobre situaciones sospechosas en tiempo real”, señaló.
Además, destacó que en la última temporada se logró reducir en más de un 50% el índice de infracciones, en parte gracias a la incorporación de herramientas tecnológicas y al aumento de controles.
Entre las principales irregularidades detectadas, mencionó casos de pesca furtiva a gran escala, con secuestros de hasta 150 truchas, y episodios de caza ilegal.
Regulación y privacidad
Consultado sobre el uso de drones en espacios privados, Lagos aclaró que existen regulaciones estrictas. Los equipos deben ser operados por personal autorizado por la ANAC y respetar las rutas aéreas establecidas.
En cuanto a la privacidad, explicó que los dispositivos operan generalmente a más de 120 metros de altura y no están destinados a la vigilancia de personas.
“No es el objetivo. Además, todos los vuelos quedan registrados en una plataforma, lo que permite auditar cualquier operación ante una denuncia”, aseguró.
También indicó que, en casos de intervenciones en propiedades privadas, se solicita autorización a los propietarios o, en situaciones excepcionales, se recurre a la vía judicial.


