Argentina.- La protesta nacional de ATE en los aeropuertos prevista para este lunes 2 de febrero quedó en suspenso pero el conflicto con la ANAC sigue escalando. Por la obligación de respetar plazos para servicios esenciales, el sindicato movió el paro general al lunes 9 de febrero.
Aunque el cese total de actividades fue reprogramado, la conducción de ATE decidió profundizar la medida con un esquema de asambleas permanentes en todas las terminales del país. Esta modalidad operativa ya se traduce en demoras, reprogramaciones y complicaciones tanto en vuelos de cabotaje como internacionales.
El trasfondo del conflicto está vinculado a un reclamo salarial no cumplido en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Desde el gremio denunciaron que el Gobierno retrotrajo un aumento que ya había sido liquidado en los recibos de sueldo, correspondiente al adicional por “racionamiento”, y además no acreditó los haberes en la fecha prevista.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, dialogó con La Red Neuquén sobre la medida de fuerza y como seguirá la postura de los trabajadores. «Definimos pasar el paro para la próxima semana con el objetivo de que se logre una mesa de diálogo», aseveró.
Consultado sobre esta decisión, manifestó: «De forma extraoficial nos llegó la información de que otros sindicatos aéreos presionaron para que los asalariados nucleados en ATE no obtuvieran el aumento».
«Lo que pedimos es un derecho adquirido, queremos que se cumplan los acuerdos y los convenios colectivos de trabajo», remarcó el referente sindical.
Por último, reiteró que permanecerán en asamblea permanente por parte de los asalariados. «No descartamos cese de tareas en los próximos días, es decir antes del 9. Lo que queremos es lograr un paro fuerte en todo el país. La medida en principio es por 24 horas», cerró.


