La Cámara de Apelaciones del Distrito de Columbia, en Washington, confirmó la condena que obliga al Estado argentino a pagar USD 390,9 millones por la estatización de Aerolíneas Argentinas y Austral, realizada en 2008 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El tribunal rechazó el recurso presentado por la Argentina para revertir la sentencia de primera instancia y dejó firme el fallo a favor de Titan Consortium, el fondo de inversión que actualmente posee los derechos del reclamo.
La decisión representa uno de los litigios internacionales más costosos que enfrenta el país y mantiene abierta la posibilidad de que el fondo avance con medidas para intentar cobrar la indemnización sobre activos argentinos en el exterior.
El origen del conflicto
La disputa comenzó tras la nacionalización de Aerolíneas Argentinas y Austral, empresas que en ese momento estaban bajo el control del grupo español Marsans.
En 2017, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), organismo del Banco Mundial encargado de resolver conflictos entre Estados e inversores, determinó que la expropiación debía ser indemnizada y fijó una compensación inicial de USD 320 millones, más intereses.
Con el paso de los años, los derechos del litigio fueron transferidos primero al fondo Burford Capital y posteriormente a Titan Consortium, que desde 2021 impulsa en la justicia estadounidense el reconocimiento y ejecución del laudo arbitral.
Más presión sobre Argentina
Como el Estado argentino no realizó pagos vinculados a esta condena durante los últimos 16 meses, Titan intensificó su estrategia judicial para intentar cobrar la deuda.
La ratificación del fallo fortalece la posición del fondo para avanzar con pedidos de embargo sobre bienes o activos argentinos en el exterior, una alternativa que ya había comenzado a explorar en los últimos meses.
El conflicto tiene su origen en la situación financiera de Aerolíneas Argentinas antes de la estatización. Al momento de la expropiación, la compañía acumulaba pasivos cercanos a USD 890 millones, luego de varios años de administración del grupo Marsans.


