La creciente violencia hacia el personal de salud en Neuquén volvió a encender las alarmas y motivó un nuevo impulso para avanzar en una ley que brinde herramientas de protección a trabajadores del sistema sanitario.
En diálogo con Mañanas en Red, la directora del Hospital Heller, Erika Méndez, explicó que participaron de una reunión en la Legislatura donde expusieron la necesidad de contar con un marco legal que permita intervenir ante situaciones de agresión, tanto verbal como física.
Según señaló, estos episodios no son aislados ni exclusivos de un solo hospital, sino que se repiten en distintos puntos de la provincia. En muchos casos, ocurren en guardias donde confluyen situaciones complejas vinculadas a la salud mental, el consumo de sustancias o la tensión propia de la espera en la atención.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la incorporación de sanciones para quienes agredan al personal sanitario, algo que hoy no está contemplado de manera específica. La iniciativa también busca establecer protocolos claros de prevención y actuación, además de capacitaciones para el personal.
La problemática no se limita al ámbito hospitalario. Méndez advirtió que muchas situaciones de riesgo se dan en el trabajo territorial, donde equipos de salud deben intervenir en barrios o domicilios sin acompañamiento, lo que incrementa la vulnerabilidad.
Además, remarcó que gran parte del sistema está conformado por mujeres, lo que en determinados contextos agrava las condiciones frente a episodios de violencia.
En este escenario, la falta de herramientas legales no solo impacta en la seguridad de los trabajadores, sino también en la calidad de la atención, ya que el temor y las situaciones conflictivas terminan afectando el vínculo con los pacientes.
El proyecto de ley continúa en revisión en la Legislatura, mientras desde el sector insisten en la necesidad de avanzar con medidas concretas que permitan prevenir y actuar ante este tipo de hechos.


