La situación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) volvió a instalarse en la agenda política de Neuquén, tras la presentación de un proyecto en la Legislatura para exigir definiciones al Gobierno Nacional.
El diputado provincial Darío Martínez, en diálogo con Mañanas en Red, explicó que la iniciativa busca, en primer lugar, que Nación se ponga al día con los compromisos asumidos para el mantenimiento de la planta y, además, que defina qué decisión tomará respecto a su futuro.
Según detalló, la PIAP atraviesa un proceso de paralización desde 2017, cuando se detuvo su producción. Posteriormente se firmaron acuerdos para sostener la planta y reactivarla, pero esos compromisos no se cumplieron en su totalidad.
En ese contexto, Martínez señaló que el escenario internacional cambió y hoy vuelve a haber demanda de agua pesada, impulsada por un renovado interés en la energía nuclear. “Hoy conviene ponerla en funcionamiento”, afirmó.
El legislador remarcó que Argentina necesita producir este insumo, no solo por una cuestión de soberanía energética, sino también para abastecer a las centrales nucleares Atucha I y II. De lo contrario, advirtió, el país deberá importarlo con divisas que no abundan.
Además, planteó que existe la posibilidad de generar ingresos a través de la exportación, en un contexto donde incluso se analizan contratos de compra a largo plazo.
Otro de los puntos que genera incertidumbre es la falta de definiciones por parte del Gobierno Nacional, que posee la participación mayoritaria en la planta a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). “No queda claro qué quieren hacer: si reactivarla o desprenderse”, sostuvo.
En ese sentido, Martínez planteó que, si Nación decide retirarse, la provincia podría avanzar para quedarse con una mayor participación y buscar inversores que permitan reactivar la producción, e incluso ampliar el desarrollo hacia la producción de fertilizantes.
Por último, también se refirió a la situación de los trabajadores, quienes atraviesan un contexto de incertidumbre, con pagos salariales parciales, y destacó la importancia de sostener los puestos laborales en una planta considerada estratégica y única en el país.


