La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa), gremio que nuclea a los controladores aéreos, suspendió las medidas de fuerza previstas para este jueves 26 y viernes 27 de febrero tras la apertura de una nueva instancia de diálogo con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).
Las huelgas habían sido programadas para afectar vuelos nacionales e internacionales en todos los aeropuertos del país. El paro de este jueves iba a desarrollarse entre las 15 y las 18, mientras que el del viernes estaba previsto de 19 a 22 horas.
A través de un comunicado, el sindicato informó que la decisión se tomó luego de avanzar hacia una “mesa de diálogo real” con el objetivo de continuar las negociaciones y alcanzar un acuerdo que dé respuesta a los reclamos laborales en discusión.
Sin embargo, Atepsa aclaró que continúan vigentes las medidas anunciadas para los días siguientes, a la espera de avances concretos en las conversaciones.
Cómo seguirá el cronograma de medidas
El gremio confirmó el siguiente esquema de protestas:
- Sábado 28 de febrero: afectará a la aviación general y vuelos no regulares (charters), de 13 a 16.
- Domingo 1 de marzo: alcanzará a la aviación comercial regular con destinos nacionales, de 9 a 12.
- Lunes 2 de marzo: impactará sobre toda la actividad aérea —vuelos nacionales, internacionales, generales y no regulares— entre las 5 y las 8.
Desde el Ministerio de Capital Humano señalaron que la Secretaría de Trabajo continúa impulsando instancias de negociación para garantizar la continuidad y seguridad del servicio aeronáutico, remarcando la importancia del diálogo social para resolver el conflicto.
Un conflicto que lleva meses
Los controladores aéreos cumplen un rol clave en el sistema aeronáutico, ya que coordinan el tránsito de aeronaves, los despegues y aterrizajes y supervisan cada etapa de los vuelos desde torres y centros de control. El servicio es prestado por EANA, empresa estatal cuyos trabajadores están representados por Atepsa.
El conflicto entre ambas partes no se limita a una discusión salarial. Desde el sindicato denuncian incumplimientos del Convenio Colectivo de Trabajo, mientras que la empresa cuestiona el alcance de los reclamos y advierte sobre el impacto de las medidas de fuerza en un servicio considerado esencial, que no puede reducir más del 45% de su operación.
Durante 2025 la tensión derivó en paros y asambleas que afectaron vuelos en períodos de alta demanda, lo que motivó varias conciliaciones obligatorias dictadas por la Secretaría de Trabajo.
En paralelo, la disputa también llegó a la Justicia federal, donde se investiga un supuesto acuerdo paritario firmado a fines de 2023 que no habría sido registrado oficialmente. La causa involucra a la conducción gremial y a la ex titular de EANA, Gabriela Logatto.
Además, la empresa presentó denuncias penales contra el sindicato al considerar que algunas protestas pudieron comprometer la seguridad operacional.


