París, Francia.- El hombre que permaneció escondido en la imprenta donde se escondieron los autores de la masacre del semanario ‘Charlie Hebdo’, se ha querellado contra tres medios de comunicación que divulgaron informaciones sobre su presencia allí, que los yihadistas desconocían.

Fuentes judiciales han confirmado que la Fiscalía de París, única competente en asuntos de terrorismo, abrió el pasado jueves una investigación sobre la base de la denuncia de Lilian Lepère, que considera que las revelaciones de las cadenas de televisión France 2 y TF1 y de la emisora de radio RMC pudieron poner su vida en peligro.

Lepère, trabajaba en la imprenta de Dammartin en Goële en la que se refugiaron el 9 de enero los hermanos Chérif y Said Kouachi para escapar de la policía que los buscaba por el atentado que habían cometido dos días antes contra el semanario satírico ‘Charlie Hebdo’, en el que murieron 12 personas.

Su jefe salió al encuentro de los hermanos Kouachi y le dijo a su empleado que se escondiera, lo que hizo en un pequeño armario sin que los terroristas llegaran a saber que había otra persona en el interior de la nave.

Sin embargo, el diputado Yves Albarello reveló a RMC esa misma mañana, cuando la empresa estaba ya rodeada por las fuerzas de seguridad, que un trabajador de la imprenta se encontraba escondido. Los medios se hicieron eco de esto y lo transmitieron poniendo en riesgo a Lepère.

Según los argumentos del abogado del demandante, Antoine Casubolo Ferro, los hermanos Kouachi, que tenían un transistor, iban armados y estaban decididos a no entregarse, podrían haberse enterado de esa circunstancia, por lo que su cliente corrió un riesgo injustificado.

Para el letrado, los tres medios denunciados no respetaron la obligación de prudencia o de seguridad, figura recogida en el Convenio Europeo de Derechos Humanos y en la legislación francesa.

Ya en febrero pasado, el Consejo Superior del Audiovisual les reprochó esa actuación.