Río Negro.- Mientras el mundo se aleja de la energía nuclear y las principales empresas del sector padecen la crisis, el Gobierno nacional anunció la construcción de dos nuevas centrales nucleares: Atucha III, en Lima, Buenos Aires, y otra en Río Negro, de la que prácticamente no hay información oficial.

En la Patagonia se despertó un fuerte movimiento opositor que, entre otras cosas, advirtió que podría poner en peligro las áreas protegidas y la vida marina del Golfo de San Matías, y espantar el turismo en Las Grutas, San Antonio Oeste y la Península de Valdés. En la Catedral de Viedma ya se realizaron dos asambleas informativas y abiertas, convocadas por el párroco Luis García.

La última información que trascendió en los medios locales es que la Central Nuclear estaría en un sector de la costa, cerca de Viedma, en algún punto entre los balnearios de Pozo Salado y La Lobería. Si se confirma la ubicación, la central estará al sur de la desembocadura del Río Negro, una zona muy valorada por su biodiversidad. En ese sector del Golfo de San Matías, a su vez, hay cinco Áreas Naturales Protegidas: “Caleta de Los Loros” -donde está la colonia de loros barranqueros más grandes del mundo-, “Bahía de San Antonio”, “Punta Bermeja – La Lobería”, “Complejo Islote Lobos” y “Puerto Lobos”.