Buenos Aires.- El 12 de marzo de 2008, el país se volvió a dividir. Una vez más una pelea interna llevaba a miles de trabajadores rurales a la calle y a otros tantos a protestar por las maneras que tuvo la huelga del campo.

El 17 de julio del mismo año también fue un hecho histórico para el país. El vicepresidente de la Nación Julio Cobos, votó en contra del proyecto de ley que había realizado la mandataria por ese momento, Cristina Fernández.

A diez años de la 125, las Confederaciones Rurales Argentinas se expresaron a través de un texto y afirmaron que lo hecho fue por y para el trabajo rural.

“Por primer vez, entidades tradicionalmente individualistas, se conjugaron para reclamar primero y luchar después, contra una insólita, inconstitucional, expropiatoria y asfixiante medida económica, que cerraba el destino productor de la Argentina”, expresa el inicio del comunicado.

Sobre la decisión de Cobos, las Confederaciones afirmaron que “se corrió un velo que obturaba la visión de la sociedad y no le permitía ver con claridad el estilo prepotente y salvaje de un gobierno, que no trepidaba en romper todo, antes que escuchar y dialogar”.

 

“La historia rinde su recuerdo al voto No Positivo, pero para ser justos, aquel voto decisorio se construyó sobre la base de cantidad de votos de senadores, que comprendían, que resultaba imposible proseguir una medida económica, caótica y sin sentido, fue entonces el senado quien rechazó el proyecto, liberó al país de la idea nefasta de un puñado de fanáticos y devolvió la normalidad institucional”, agregó la organización rural.

 

“Aquella historia, nos trajo a este presente, pleno de dificultades, pero en donde el dialogo es el motor cotidiano del ejercicio del Poder”, concluyó.