Buenos Aires.- En un partido accidentado (tres lesionados en la primera parte), trabado y jugado como una final, Independiente de Avellaneda le ganó a Boca 1 a 0, que ya no es cómodo puntero.

El encuentro que dejó a Boca solo a 4 de Godoy Cruz, el segundo de la tabla, comenzó trabajo y sin goles en la primera etapa.

En en el segundo tiempo, el rojo aprovechó un error en la mitad de cancha para meter una contra letal a los once minutos. Jorge Figal le ganó a Cristian Pavón y agarró a Boca mal parado, cedió la pelota a Sanchez Miño, quien asistió la entrada de Martín Benítez en soledad. El juvenil definió ante la poca resistencia del arquero Xeneize, Agustín Rossi, para el 1 a 0.

Y sobre el final legó la polémica de la fecha. Los jugadores de Boca pidieron una mano a los 93´ de Gonzalo Verón en su área cuando Nahitan Nandez bajaba la pelota de cabeza. Por la protesta, Ariel Penel echó a Pablo Pérez que ya tenía amarilla.