Capital Federal.- El Banco Central de la República Argentina salió a atacar un problema incipiente para su política cambiaria. A partir de hoy limita el ingreso de capitales del exterior que entran para hacer “carry trade”, es decir, aprovechar las altas tasas de interés del mercado local cambiando dólares.

A partir de esta situación, la entidad que preside Guido Sandleris emitió la Comunicación “A” 6.595, la cual dispuso que los bancos deberán realizar un encaje (inmovilización) de hasta 23% sobre las líneas financieras que reciban del exterior.

Este  mecanismo es habitual en las entidades, especialmente las extranjeras con sucursal en el país, para ganar con la “bicicleta financiera”.