Chile.- En un vuelco inesperado, la Corte Suprema de Chile ordenó este miércoles procesar a 15 ex agentes de la temida Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los servicios secretos que operaban durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), por el secuestro y homicidio del diplomático español Carmelo Soria, perpetrado en 1976.

La resolución del máximo tribunal chileno revoca el dictamen anterior del juez Lamberto Cisternas, que había denegado el procesamiento de los ex agentes, y ordena que éstos sean juzgados por los delitos de asociación ilícita y homicidio calificado de crimen.

El economista y funcionario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Carmelo Soria fue asesinado el 16 de julio de 1976 por agentes de la dictadura.

La prensa de la época atribuyó la muerte de Soria a un mero accidente automovilístico provocado por los supuestos efectos del alcohol. El vehículo del diplomático español fue hallado en un canal de Santiago. Aunque el crimen de Soria fue reconocido por la justicia en 1993, sus presuntos autores se beneficiaron de las leyes de amnistía vigentes en el país.

Hace dos décadas, la justicia ya había establecido que miembros de la denominada brigada Mulchén dirigidos por el entonces capitán Guillermo Salinas, ordenaron a varios oficiales que se disfrazaran de carabineros para interceptar el automóvil de Soria.

Entre los acusados por el secuestro y homicidio de Soria se encuentra el ciudadano estadounidense Michael Townley, a quien algunas organizaciones de derechos humanos vinculan con la CIA y lo involucran con el atentado que acabó con la vida del ex canciller chileno Orlando Letelier, perpetrado en Washington en 1976.

La reapertura del proceso del “caso Soria” se produce en un año en que la justicia chilena se ha pronunciado sobre algunos de los crímenes más emblemáticos cometidos durante la dictadura de Pinochet, que causó más de 3.200 muertos, según los datos recabados por la Comisión de la Verdad.