Buenos Aires.- El fiscal Eduardo Rosende, a cargo en forma interina de la Fiscalía de Instrucción Nro. 45, le pidió a la jueza Fabiana Palmaghini que la reconstrucción de la muerte del fiscal Alberto Nisman se realice sobre la base de dos hipótesis: la del homicidio y la del suicidio. La medida fue solicitada durante la feria judicial pero aún no fue resuelta por la magistrada que investiga el caso.

Rosende, que subroga a Viviana Fein, que se jubiló, indicó que a fin de dotar a la junta interdisciplinaria de peritos médicos y criminalísticos de una mayor eficacia se incluyan todas las hipótesis en la causa.

Fein siempre se negó a investigar la posibilidad de que la muerte del fiscal Nisman haya sido producto de un homicidio.

El requerimiento del fiscal se produce a pocos días de que se haya conocido el informe o “autopsia” psicológica elaborado a partir de los dichos de allegados a Nisman. Ese estudio determinó que “del grupo de personas entrevistadas y de las constancias de autos que se analizaron, no es posible inferir elementos de valor psicopatológico que permitan deducir que el occiso cursaba –al momento de su muerte- un síndrome o trastorno psíquico asociado a conducta destructiva”.

Tras el pedido del fiscal Eduardo Rosende será la titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional de Instrucción Nro. 25, Fabiana Palmaghini quien resolverá de qué forma se van a producir esos actos procesales.