Mendoza.- Policía mendocina detuvo hoy a Noemí Paz, de 59 años, quien trabajó como cocinera en el Instituto Religioso Antonio Próvolo de Luján de Cuyo durante el período que está siendo investigado por abusos sexuales contra niños hipoacúsicos y sordomudos.

El fiscal Gustavo Stroppiana cree que Paz fue cómplice por omisión de los abusos. “La cocinera debió haber denunciado estos hechos porque tomó conocimiento de lo que estaba ocurriendo y no hizo nada”, sostuvo. Además, consideró que se mantuvo “reacia” a aportar información que sirva para esclarecer el caso. Los investigadores la buscaban desde hace meses. Aunque al declarar había informado un domicilio, se había escondido. “No salía a ningún lado porque sabía que podía quedar detenida”, advirtió el fiscal.

El caso tiene 16 imputados, de los cuales cinco están con prisión preventiva: Paz, el cura Horacio Corbacho, un empleado cuya identidad está reservada ya que podría ser declarado inimputable y otros dos empleados administrativos.